RELATOS EROTICOS #1

HISTORIA #12

BAJO SU ENCANTO

Desde los 8 años Patrick tenía, sin razon alguno o aparente, el poder de hacer caer a las personas en transe hipnótico. Pero aún más extraordinario era el hecho de que podía hacer que las personas hicieran lo que él quisiera y eliminar el transe sin que ellos supieran que habían hecho durante ese tiempo. En una edad muy temprana, él supo mejor que nadie, que no era bueno que alguien se enterara de su pequeño secreto, su pequeño poder; porque pensaba que sus padres o maestros pudieran quitárselo, y esto era algo que no podía soportar, porque él no era un chico popular, un auténtico solitario que sólo jugaba consigo mismo. Y haber sido bendecido con algo que ningún otro niño poseía lo hacía sentir único. La primera vez que se dio cuenta de su poder, estaba con su propia madre. Ella estaba leyéndole una historia cuando sus ojos se encontraron y en se mismo instante, puedo ver que su madre entró en trance y sabía que su madre estaría así hasta que él se lo permitiera.

Rápidamente Patrick empezó a experimentar con sus amigos, con el mismo resultado: una mirada lejana se expresaba en sus rostros, señal del profundo trance.

También descubrió que nadie tenía memoria alguna de lo que pasó durante su hechizo. Así que cuando Patrick estaba a solas con alguien, no era inusual para él que esa persona fuera sujeto de uso para pequeñas tareas mientras él disfrutaba viendo a la persona realizarlas.

Cuando alcanzó su juventud, no era raro que viera a sus amigas mientras iban al baño o se cambiaban la ropa, sin que supieran o tuvieran idea alguna que él estuvo con ellas mirándolas.

El hecho de cumplir sus 18 años fue un punto clave para sus aventuras en busca de encuentros más eróticos. A esa edad decidió que intentaría usar su poder con una persona ajena a su vida, alguien que no lo conociera en caso de que algo saliera mal. Su víctima fue un ama de casa de 35 años que intentaba llevar muchas bolsas del supermercado. Patrick le ofreció llevarle las bolsas hasta su casa. Ella muy agradecida le dijo que pusiera las bolsas en la despensa de la cocina. La señora le ofreció un vaso limonada fría, el cual lo aceptó Patrick.

Era ahora o nunca, ella le dio la espalda para traer las bebidas y Patrick buscó sus ojos con los suyos e inmediatamente la mirada lejana cubrió los ojos de la señora. Patrick miró nervioso alrededor y le ordenó: "Pon abajo el vaso y ven aquí, baja mi cremallera y mamame la verga por completo" Bajo su sorpresa, esta total extraña, 20 años mayor, caminó hacia él, se hincó, le bajó la cremallera, le sacó la verga, la tomó con su boca y se la comió por completo.

Después de haberse corrido en su garganta, Patrick le ordenó que se levantara y sirviera la limonada. Después de que los dos se tomaran medio vaso. Patrick la sacó del trance. Este era el momento de la verdad, porque si ella recordaba algo, él tendría que salir huyendo, pero ella estaba normal, sonrío, y le agradeció por la ayuda que le brindó con las bolsas, y hasta le ofreció más limonada, tal y como si nada hubiera pasado después de que sacó las bebidas de la nevera.

"No no muchas gracias" - Patrick dijo "Tengo que irme, tengo tarea qué hacer".

Patrick llegó a la casa extasiado con el resultado de su pequeño experimento. Hizo planes para hacerlo de nuevo mañana, porque como buen científico, tenía que reverificar su información.

Patrick ahora tiene 26, y es ya un experto en hacer que las mujeres hagan lo que él les pida sexualmente hablando. Él se tomaba toda clase de riesgos, todo siempre pensando en la aventura y la satisfacción sexual. Lo que realmente lo excitaba no eran necesariamente las mujeres más bellas, porque él sabía que siempre eran accesibles para él. Lo que realmente le ponía pimienta en su vida era tener esas mujeres, que podríamos decir, son imposibles. Por ejemplo la semana pasada, en un centro comercial, Patrick vio a una joven mujer con sus tres niños y su esposo. Ellos estaban de compras juntos, teniendo un lindo día, ocasionalmente ella y su esposo se daban abrazos o besos, obviamente se veía que había mucho amor entre ellos. Patrick decidió que la quería pero tendría que esperar hasta que ella estuviera fuera del alcance de su esposo. Finalmente su esposo entró a una juguetería con los niños, mientras la madre fue a hacer algunas compras personales, donde Patrick la siguió hasta una tienda de ropa. En la parte trasera de la tienda, donde los dos estaban solos del resto de los clientes y los vendedores, mientras Patrick actuaba como si tratara de comprar un par de pantalones, la miró y usó su mirada para encantarla.

Tan pronto como supo que joven esposa se encontraba bajo su poder, se sacó la verga y le dijo que lo masturbara, ella asentó torpemente, y luego procedió a darle una rica paja entre los vestidores. Le ordenó que después de 30 segundos se iba a despertar, esto para darle bastante tiempo para salir de la tienda y dejarla sola para que se despertara con su mano llena de semen.

A pesar de que esto puede verse como muy cruel de parte de patrick, él amaba hacer cosas todavía más exóticas sobre sus inocentes víctimas. Una vez en una fiesta, puso su ojo sobre la anfitriona, y le susurró que iría a su cuarto se tumbaría en la cama, llamaría a todos los invitados y se masturbaría para ellos hasta que ella oyera las palabras "Dios mío!". Sin necesidad de decirlo, no tomó mucho tiempo para que alguien dijera "Dios mío!" y se encontrara con sus dedos enterrados en su vagina y más de 10 personas viéndola haciéndose una paja para todos ellos. La chica empezó a gritar y se volvía loca mientras Patrick estaba sentado atrás y riéndose con todos los demás sin ella saber quién fue el mago que pronunció el conjuro. Nunca has estado a solas en un elevador con una rubia despampanante y te has preguntado como serán sus tetas? Todos lo hemos hecho! Uno de los pasatiempos favoritos de Patrick es pedirles a las mujeres que desabotonen su camisa y le muestren las tetas. Rápido, fácil y erótico. Después de una buena mirada, solo les dice que vuelvan a ponerse el busto en su lugar. Sin alboroto ni escándalo.

Patrick trabajaba como ajustador de seguros, que significa que tiene que pasar mucha parte de su tiempo viajando para revisar incidentes. Hace unas pocas semanas, estaba revisando una queja por un daño provocado por agua en una regadera. La mujer que lo atendió era de mediana edad, cerca de los 40, pero con un cuerpo delicioso. Después de entrar a la casa y revisar el daño, Patrick la miró y le dijo: "Quítate la ropa y ve a la cama" Sin ninguna pregunta la mujer se desnudó y se acostó en su cama esperando más instrucciones. En ese instante el timbre sonó y Patrick fue a ver quién era. Una mujer jóven que vendía revistas empezó a tratar de venderle algunas, pero Patrick la puso en trance y la hizo entrar a la casa. La guió con el brazo hasta la recamara, la hizo desnudarse y subirse a la cama con la mujer madura. Finalmente Patrick decidió que la mujer más joven fuera hasta abajo y le empezara a mamar el enorme coño a la madura tetona. En cuestión de minutos ella tuvo un delicioso orgasmo sobre la boca de la jóven que comía vagina. Patrick se desnudó y disfrutó a las dos mujeres en la cama, ordenándole a la madura que se la chupara mientras la joven mujer le ponía toda la concha en la cara. Patrick nunca se cansa de esta posición: darle de comer un buen pedazo de carne a una mujer bienmoza, mientras él mamaba un buen coño. La joven mujer rubia se retorcía por toda su cara, tratando de mantener su clitoris siempre en contacto con la lengua de Patrick. Él no sabía si la madura le gustaba tragarse el semen, pero en un minuto ella iba engullir un largo chorro de semen. Patrick gemía dentro de la vagina de la jóven mientras sus bolas dejaban ir varias expulsiones de leche y mientras tanto la jóven mujer presionaba su cueva duro contra la cara de patrick para luego dejar ir un rico orgasmo a través de su pequeña vagina.

Patrick se acostó y miraba mientras la madura tetona le modelaba sus sostenes y sus panties para él, asistida por la jóven rubia. Después hizo que la jóven empezara a besuquear y a mamarle las tetas a la madura. Qué buen show se dio Patrick.

Ver a las mujeres masturbarse en lugares públicos era algo muy erótico y emocionante al mismo tiempo. Patrick caminaba hacia una mujer que se estaba bronceando en su patio trasero, sólo para preguntarle por una dirección, pero a lo que realmente fue era a darle una mirada y a pedirle que hurgara dentro de su bikini y se tocara la vagina para él. Mientras ella se masturbaba, él le empezó a preguntar toda clase de cosas acerca su vida sexual. Cuando ella estaba lista para correrse le empezó a pedir que le dijera como se la mamaba la enorme verga a su esposo. Entonces después se hincó se sacó la verga y se la metió en la boca a la mujer para rápidamente eyacular dentro de su garganta mientras ella seguía dándose placer dentro de su bikini y meneando dos o tres dedos dentro de su coño para tener un largo y rápido orgasmo. Unos minutos después, él fuera del jardín dejó a la mujer aturdida y confundida.

Finalmente en una biblioteca, Patrick contemplaba a una lejana morena trabajando en la recepción. Él se fue hacia ella y le hizo una pregunta y recibió lo que Patrick considera una equivocada respuesta. Una sonrisa se cruzo por la cara de Patrick. Él le dio una de sus miradas y la hizo desnudarse y tirar toda la ropa por la ventana. Él la dejo ahí masturbándose constantemente, con los ojos cerrados como si no le importara nada del mundo. Bueno hasta que la bibliotecaria la encontrara y la despertara!

FIN

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