RELATOS EROTICOS #1

HISTORIA #124

CALOR EN BACK STAGE

Calor en el Back Stage Se suponía que iba a ser una siesta corta. Había estado trabajando día y noche para tener los escenarios preparados para nuestra próxima producción de Romeo y Julieta. Somos un pequeño grupo de teatro y no podemos pagar mucha ayuda. Yo soy el diseñador del escenario, constructor, electricista, el hombre de las luces y el capitán para esta operación. Por todo el trabajo, la paga no es mucha, pero amo el teatro. Entonces otra vez, como otros shows nocturnos, el lado beneficioso puede ser muy excitante. El escenario había estado pasando a través de los ensayos y la mayor parte de lo que tuve que hacer implicaba usar mi martillo. No hacíamos Shakespeare a menudo, prefiriendo unos temas más modernos pero Todd, el director tenía esta idea extraña de hacer Romeo y Juliet en un escenario de playa. Decía que quería una mezcla de una película de adolescentes en la playa y Shakespeare. Una cosa extraña, si me preguntas, pero no soy responsable. Sólo me ocupo de la comida y de mantener todo en orden. Podría decir antes de abrir mis ojos que el ensayo había acabado. Imaginé que echaría una meada, haría algo de café e intentaría hacer algo de trabajo. Entonces oí las voces. Sin verles, podía decir que era de los protagonistas, Suzie y Ron. Me puse detrás de una pieza en el escenario y confirmé con mis ojos lo que mis oidos habían oido. Mis oidos no estaban preparados para lo que mis ojos vieron. Llevaban su vestuario de la obra, si consideras los bañadores vestuario. El Speedo rojo de él estaba presionado contra el bikini inferior azul oscuro y bastante pequeño de ella. Sus papeles estaban en el suelo. Su sujetador estaba fuera, sus pechos coníferos aplastados contra el pecho de él mientras lo besaba apasionadamente. Estaban sus largos, delgados cuerpos jóvenes retorciéndose entre ellos, sus manos explorando la espalda y el culo del otro. La Julieta de Suzie sabía exactamente dónde estaba el Romeo de Ron, estaba duro y presionando urgentemente contra ella, solo la fina tela elástica de sus trajes de baño los separaba del contacto. Ella estaba gimiendo ligeramente mientras se besaban y frotaban sus cuerpos juntos, virtualmente follando con la ropa puesta. Mi polla se había endurecido en mis vaqueros. Quería sacarla pero estaban tan cerca, tenía miedo de que oyesen la cremallera. Suzie resolvió mi problema. Rompió el beso y cogió la mano de Ron. Con una dulce sonrisa lo dirigió unos pocos pasos más lejos donde estaba mi caballete. No pude imaginar lo que estaban diciendo. Tenían buen aspecto, ambos rubios. El pelo de Ron era corto, tenía el cuerpo ideal de un surfista, delgado, musculoso y piel lustrosa. Su polla estaba presionando con fuerza contra sus Speedos y Suzie sujetaba su mano y le hablaba. Ella había nacido para llevar bikinis. Su suave cuerpo bronceado, el largo cabello rubio cayendo sobre sus hombros, sus firmes tetas cónicas, y trasero redondo la hacían la chica perfecta de California. Era como un poster de turismo llevado a la vida, aunque no estoy seguro de que la oficina de turismo de California la hubiese tenido quitándose el bikini. Pero bastante seguro de que se lo quitó y lo dejó sobre mi caballete. Ron la siguió y también dejó allí sus Speedos. Por un momento, solo se quedaron admirando el cuerpo perfecto del otro. La polla de Ron estaba alta y orgullosa, apuntando directamente a l pubis rubio ceniza de Suzie. Mi polla estaba fuera de mis vaqueros y en mi mano, estaba caliente y dura. Empecé a sacudirla lentamente mientras estaba tumbado en la oscuridad viendo a los amantes desnudos besarse otra vez. Fue un rápido beso pero profundo. Suzie entonces se giró y puso una mano en cada pieza de ropa del caballete. Pude ver su perfil inclinándose hacia delante, sus bonitas tetas bamboleándose mientras se estiraba, separando sus piernas. ¡Oh dios! Ron se acercó por detrás con su larga, dura polla en su mano. Suavemente la guió en su coño y lentamente la deslizó dentro de ella. Se paró un momento, hacia la mitad, y entonces lentamente la sacó, parando con sólo la cabeza todavía dentro de ella. Suzie gimió cuando la deslizó hacia delante de nuevo, esta vez llevando su polla hasta el fondo. Ella estaba moliendo su culo y su coño cuando él solo mantuvo su erección dentro de ella un momento y la sacó de nuevo lentamente y con facilidad. Así es como yo me sacudía la polla, lenta y fácilmente. No quería alejarme de la acción. Esta especie de broma entre su polla y su coño siguió un rato. Ron estaba sonriendo, Suzie estaba gimiendo, y yo estaba sacudiéndomela en la oscuridad. Los tres parecíamos ser parte de una ocupación. No obstante, el siguiente comando de Suzie, destruyó esa ilusión. “Vamos Romeo, fóllame, fóllame con fuerza” le rogó. Ron rió cuando ella recitó una de sus líneas de la obra. “…por tanto perdóname, y no imputes esto rindiéndote al amor ligero, que la noche oscura tiene tan descubierto” La sonrisa de Ron iba de oreja a oreja mientras decía las siguientes líneas. “Señora, por la bendita luna juro, que puntas de plata son todas esas puntas de frutales...” “ Folla entonces, fóllame con fuerza, vamos Romeo, dispara a la luna” Ron sujetó sus caderas y cumplió. Empezó a empujar su gran polla dentro y fuera de ella rápida y profundamente. Ella gemía con placer y empezó a follarle a él con el mismo vigor. Sus cuerpos estaban golpeándose con ruido, el firme trasero de Suzie golpeando contra el tenso abdomen de Ron y su ofensiva entrepierna. Yo estaba moviendo mi polla con largos, rápidos tirones. Luchaba para contener mi pesada respiración. Su follada maníaca estaba volviéndose más intensa, sus respiraciones se volvieron rabiosas y Suzie había empezado a jadear y gemir de pasión. “ Oh, fóllame con fuerza, bien follado, más fuerte, más duro, oh... Ohhh, me voy a correr, me voy a... Ohhh guhhh uhhh” Sus dedos estaban abajo en su clítoris y estaba frotándolo frenéticamente. Las olas de orgasmo debían haberle llegado con mucha fuerza. Casi tiró el caballete. Ron estaba gruñendo y gimiendo. El empujó hasta el fondo del caliente coño y se quedó tras su redondo culo, sacudiéndose durante unos segundos hasta que se corrió en su espalda. Yo me corrí mirando sus desnudos cuerpos espasmarse en un shock post orgasmico. Suzie estaba sonriendo cuando le pasó a Ron sus Speedos rojos. Le tomó un momento a él darse cuenta de porqué pero pronto empezó a limpiar su semen de su adorable espalda. La obra puede que no funcionase muy bien, pero en ese momento, Romeo y Julieta eran perfectos. .




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