RELATOS EROTICOS #1
HISTORIA #90
COGIDA EN EL ACTO
Todos lo hacemos, masturbarse, todos los días algunos, una vez al mes otros, pero una encuesta
reciente dice que el 90% de las mujeres en los EE.UU. se masturban y el otro 10% miente. Ahora
siendo una muy liberada mujer de los 90, admito tener una aventura amorosa con el dedo corazón
de mi mano derecha, pero al contrario que los muy impredecibles hombres, mi dedo siempre está
preparado, nunca está cansado, nunca quiere hablar cuando ha acabado, y lo mejor de todo, no
piensa en mi como en una puta, o al menos creo que no lo hace. Tengo treinta y dos años ahora,
pero todavía me manejo para correrme con mi propia mano al menos una o dos veces al mes, esto
son catorce años de autocomplacerme cuando siento que lo necesito. Lo que era extraño de este
fenómeno natural era cómo aprendí a hacerlo, o debería decir quién me enseñó a hacerlo. Allá
por 1980 yo era solo una inocente chica de dieciocho y mi sexualidad estaba empezando a emerger,
como muchas chicas de mi edad, ninguna se había tomado tiempo para explicarse las sensaciones
que estaban corriendo por mi cuerpo. La única persona con la que podía hablar era mi mejor amiga
Nacy, y nosotras nos lo contábamos todo. Podías estar seguro de que donde estuviese Nancy, Valerie
no podía estar lejos.
"Hey Val," susurró Nancy, "encontré algunas de las revistas de mi padre en el sótano anoche,
tienes que venir después de la escuela y verlas, lo enseñan todo" "¿De verdad?" pregunto Val,
"¿todo?" "Todo" respondió Nancy, "te veo en mi casa a las cuatro, no habrá nadie en casa entonces"
Durante el resto del día Val pensó en las revistas del sótano de Nancy, finalmente vería de que
iba todo ese jaleo. Había escuchado algunas pocas historias salvajes, algunas de ellas totalmente
increibles, bueno, al menos eso esperaba, pero en cualquier caso, hoy iba a ser el día en que
lo descubriría por si misma, no podía esperar.
Conduciendo a Val abajo por las estrechas escaleras hacia el oscuro sótano prohibido, Nancy
encontró el interruptor de la luz, y la gran habitación de repente estaba inundada de brillante
luz de la instalación de neón colgando del techo. "Por aquí," dijo Nancy, "las encontré detrás
de esta caja de viejas National Geographic" Nancy buscó por la caja y recuperó tres revistas,
todas tenían fotos de mujeres ligeramente vestidas en las portadas. Ambas chicas se sentaron
en un viejo sofá contra la pared y se prepararon para algunas "lecturas" serias. Abriendo la
primera, Nancy dijo, "Echa un vistazo a esto Val, estan haciéndolo de verdad" Val lo miró con
los ojos abiertos de par en par, las fotografías en color brillantes mostraban a hombres y
mujeres en varias fases de hacer el amor. No podía creer que algo tan grande como un pene
pudiera acomodarse en su estrecha vagina, pero por el aspecto de las fotos, las mujeres parecían
estar más que disfrutando. Pasando la página, Nancy comentó, "Echa un vistazo de esta Val,
esta está chupando su cosa." Val miró la fotografía, lo que había oido era más que verdad,
las mujeres realmente ponían los duros penes en sus bocas. Irreal. La siguiente página era
incluso más bizarra, algunas mujeres estaban sentadas en el suelo con sus piernas separadas
y clavandose lo que podía haber pasado por una vela en sus vaginas. Aunque lo que estaba viendo
era asombroso, especialmente para alguien tan joven, Valerie no podía evitar sentir la humedad
que se formaba en su propio conejo, y la divertida sensación que tenía en el fondo de su estómago,
y aunque parecía repulsivo, Valerie habría dado cualquier cosa por haber sido una de las mujeres
de las fotografías. Durante la vuelta a casa pensó en lo se debía sentir al tener a un hombre
entrando en su vagina, su clítoris estaba enviando una señal que era imposible de ignorar,
necesitaba ser llenada, sencillamente, lo necesitaba.
El siguiente día después de la escuela, Val vagó por la casa, pensando en las fotografías que
había visto el día de antes en casa de Nancy. La sensación en sus caderas no había desaparecido,
había crecido más insistente durante una hora y podía sentir que su vagina estaba húmeda, y
que sus labios estaban hinchados y distendidos. Tenía la casa para sí misma durante al menos la
siguiente hora, así que decidió hacer algo sobre esto, intentaría masturbarse como la mujer en
la revista, clavando algo en su vagina. Val se quitó las bragas, se tumbó en la cama y separó
sus piernas. Solo sintiendo su vagina estirada le hizo soltar un ligero gemido, todo su ser
parecía estar enrollado en su entrepierna. No había pensado mucho en qué utilizar, pero el
mango de su cepillo era agradable y suave, y no era muy gordo, así que no le causaría dolor.
Val usó su dedo para asegurarse de que estaba bien lubricado, y entonces lentamente introdujo
el mango del cepillo en su humeante caja. Dios mío, sentaba tan bien tener algo dentro de ella,
incluso si era solo ese pequeño mango delgado. Val estaba empezando a metérselo cuando una voz
rompió el aire como un disparo de rifle, "¿Qué te crees que estás haciendo, Valerie?" demandó su
madre, "Te dejo en casa unas horas y así es como gastas el tiempo?"
Valerie rápidamente desalojó el mango de su conejo, saltó sobre sus pies, se alisó la falda y
tartamudeó, "Bien, yo solo estaba, estaba solo intentando..." "Se lo que estabas intentando hacer"
le gritó su madre, "la pregunta es, ¿de donde has sacado esa idea?" Valerie nunca había mentido
a su madre, y aunque quería hacerlo, se echó atrás y le contó todo sobre las revistas y las fotografías
describiendo todos los tipos de actos sexuales. Su madre, ahora un poco calmada, recordó cómo
cuando era una chica joven también había experimentado con la masturbación, y que era casi
imposible resistir su tentación. Su madre se acercó a Val, puso sus brazos alrededor de ella y le
dio un abrazo y dijo, "Lo siento, me he excitado demasiado, lo que estabas haciendo es perfectamente
natural, pero usar algo tan afilado como un mango de un cepillo de pelo puede ser peligroso, y
no quiero que te dañes" Besó a su hija en la mejilla y continuó, "Por esta razón, y solo para que
sepas lo que estás haciendo, por esta vez, voy a mostrarte el modo apropiado de masturbarte."
Durante varios segundos Valerie se quedó de pie, asombrada por lo que creía que había dicho su madre,
no, había oido bien, su madre empezó a quitarse la ropa y le dijo que hiciese lo mismo. La cabeza
de Valerie estaba dando vueltas.
Cuando ambas estuvieron totalmente desnudas, la madre de Val se tumbó en la cama y le dijo
que hiciese lo mismo, ambas madre e hija lado a lado y desnudas en la cama. "Ahora, Val,"
entonó su madre, "Quiero que atiendas a todo lo que diga, porque es la última vez que te voy
a mostrar esto ¿si?" "Si, mama" respondió una muy nerviosa Valerie. "Ok, entonces," su madre
continuó, "primero un poco de historia, las mujeres en nuestra familia son muy hábiles
sexualmente, y muy fácilmente excitables, y aunque a veces es molesto tener siempre tu vagina
necesitada, tambien puede ser la cosa más maravillosa en el mundo." "Tu padre es un hombre
maravilloso, y muy talentoso en el departamento de hacer el amor, pero está fuera al menos
tres noches a la semana, así que todavía me masturbo las noches que no está en casa." "También
descubrirás que una vez que empiezas a tener orgasmos, son una patata frita proverbial, no puedes
tener solo una, así que algunos días tu vagina necesitará que la cuiden dos o tres veces,
dependiendo de cómo te sientas." "Te estoy diciendo todo esto, solo para que sepas que esta
bien necesitar y tener orgasmos a menudo, ahora, como puedes ver, solo con hablar sobre sexo,
mis pezones se han puesto muy duros, y veo que los tuyos también." "Cuando me masturbo,
normalmente me gusta empezar con mis tetas, porque un buen tocamiento de pezones hace que
tu conejo se humedezca y se prepare." "Por cierto, a partir de ahora voy a utilizar lenguaje
callejero para describir partes del cuerpo así como actos sexuales, porque en la vida real,
hombres y mujeres hablan muy guarro al otro en la cama, ¿ok?"
Valerie, asintió y su madre continuó, "Mira que bonitos y gordos se han puesto nuestros pezones,
solo retuercelos ligeramente y siente los espasmos de tu clítoris con cada tirón" "¿lo sientes?"
"Si," susurró Val, "realmente puedo sentirlo" "Bien," continuó su madre, "Se que que lo haces,
todas las mujeres Clark tenemos unos pezones muy sensibles" "¿Sientes la humedad en tu conejo?"
preguntó su madre, "debes ser capaz de sentirlo ponerse muy húmedo ahora" Valerie asintió, y su
madre ofreció, "Ahora toma tu dedo y pásalo arriba y abajo de tu raja como yo," mientras tomaba
su propio dedo y lo desplazaba arriba y abajo de su goteante coño. "Buen trabajo, Val, ¿cómo te
sienta?" Valerie casi no podía hacer trabajar a su boca, pero se las arregló para tartamudear,
"Realmente bien, realmente bien" "Esta es mi chica," sonrió su madre, "Creo que ahora sabemos que
tu clítoris esta trabajando bien, pero es importante anotar que tienes que seguir jugando con
tus tetas con tu mano libre, porque esto mantiene apasionando a tu conejo." "Ok, esta bien,
retuércelas más fuerte, si, está bien, hazte el clítoris más fuerte" Ambas estaban ahora respirando
con dificultad, sus respiraciones venían en convulsiones y explosiones, coincidiendo con los
espasmos en sus vaginas. "Ahora vamos con cosas serias, trabaja con tu dedo dentro y fuera de tu
conejo, métele el dedo con fuerza y entonces vuelve a tu clítoris cada vez, e-esto está bien, Val"
tartamudeó, sus propios dedos volando sobre su coño abierto, "Estoy muy cerca de correrme, ¿y tu?"
Valerie habiendo perdido todas sus inhibiciones estaba ahora frotando furiosamente su raja húmeda,
respondió con una voz sonora entre profundas respiraciones, "También estoy cerca, mamá, Jesus, estoy
cerca" Su madre continuó con lenguaje lascivo, "¿Cómo se siente separar tus piernas y mostrar tu vagina?"
"Me hace sentir como una puta" jadeó Valerie, "me hace sentir como si quisiese que todos viesen lo
caliente que estoy" "Buena chica," siseó su madre "como todas las mujeres Clark, totales putas en la
cama, sabemos como satisfacer a nuestros hombres, ¿no?" "Mama," preguntó Valerie, "ponemos los penes
de nuestros hombres en nuestras bocas y los chupamos" "Mmmmm," gimió su madre, "oh si, todas las
mujeres Clark han nacido chupadoras de pollas, ponemos sus pollas en nuestras bocas y les dejamos
correrse, y entonces nos lo tragamos todo" "¿Se la chupas a papá?" jadeó Val, ahora en el borde de su
primer clímax, "Por supuesto querida, tu padre tiene una polla adorable, es muy larga y gorda, y
cuida muy bien de la vagina de mamá" "¿Crees que mi vagina será tan velluda como la tuya algún día?"
preguntó Valerie entre jadeos, "Por supuesto, querida, es otra coas que las mujeres Clark tenemos en
común, conejos muy velludos, y adoramos que nuestros nombres nos los chupen" "M-m-me estoy corriendo,"
tartamudeó Valerie, su mano flotaba sobre su clitoris a la velocidad de la luz. "Yo también," gritó
su madre, "solo pensar en una boca en mi conejo me lleva al borde" Ambas se batieron en la cama,
retorciendo sus pezones y metiéndose los dedos en sus calientes coños hasta el orgasmo, y cuando
hubieron finalizado, Valerie rodó y puso su cabeza en el pecho de su madre y tomó un pezón en su boca
y lo chupó como un bebé mientras su madre acariciaba su pelo y le decía lo buena chica que era.
Mientras se estaban vistiendo, Valerie tenía otra pregunta, "Mamá, has dicho que esta
iba a ser una única lección, pero olvidaste una cosa" "Oh, dijo su madre, "¿y qué es?"
"Bien," dijo Val, "me has enseñado cómo masturbarme usando mis dedos en mi clítoris, pero
no me has enseñado a usar nada para llenar mi conejo" Su madre pensó por un segundo, y
respondió, "Tienes razón querida, tendremos que tener una lección número dos."
FIN
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