RELATOS EROTICOS #1

HISTORIA #42

DEBAJO DE LA MESA

Cori asomo su cabeza a la oficina de Jake y pregunto si estaba listo para salir a almorzar. “Seguro” respondió desajustándose la corbata, ¿Donde? Le pregunto mientras llamaba el ascensor con apuro. “Estoy un poco tensa hoy”, que dices si vamos “debajo de la mesa”. El se rio y dijo, ummm tensa ¡suena bastante bueno para mi!”. Dejaron de hablar hasta que entraron al rstaurant y el mozo pregunto que tipo de mesa estaban buscando. Ambos querían chicas, respondió Cori sin dudar, ¿esta bien para ti Jake? Por mi esta bien, mientras el mozo los conducía a un lugar tranquilo del restaurante y les dijo, “Disfruten el almuerzo”!

Jake comenzó desanbrochandose los pantalones y bóxer, dejando su ereccion al desnudo debajo de su cintura. Mientras Cori sacaba su vestido, panty medias y ropa interior de encaje, dejando su concha totalmente desnuda. Colgo su vestido y se deslizo por el salón del restaurant, seguida inmediatamente por Jake. Ambos se acomodaron en sus lugares, disfrutando la bebida que habían ordenado. Lo único real acerca del restaurant “bajo la mesa”, era lo que sucedia debajo de tu mesa durante la comida. Cori relajo sus piernas y espero pacientemente que llegara la chica, hasta finalmente sintió el calido calor de unas manosy una boca humeda moviéndose entre sus piernas, hasta colocarse en su abierta vagina. “La mia esta aquí, jake”, dijo Cori. Y Jake le respondió, “La mia también”, mientras sentía como una suave lengua y labios le chupaban la punta de su pene.

¡Desde que abrio el restaurant el año pasado, ha sido el lugar màs caliente del pueblo para comer!Tienes para elegir, una mujer o un hombre, para que te la chupe debajo de la mesa mientra comes o solo tomas un trago. Cori y Jake tratan de ir al menos una vez por semana. Hace un mes aproxidamente, ellos llevaron a sus parejas. Cori le recomendo a la esposa de Jake que probara con una de las muchachas, aunque jamas haya dejado que una mujer se comiera su concha, hablaron con ella del tema. Y la vieron llegar a su orgasmo por tener la concha dentro de la boca de una jovencita de 18 años, era la mejor del lugar. Cori y Jake trabajaban para una gran agencia de publicidad, estaban siempre bajo mucha presion en su desempeño, y a Jake le gustaba decir, “Cada dìa es bajarte los pantalones y dejar que te la chupen”. Bajo toda esa presion de triunfar, era natural que necesitaran un lugar para descargarse. Siempre que Cori estaba tensa, confiaba que podia conseguir un buen orgasmo que la relajara, permitiendole en concentrar toda su fuerzas en cualquier problema que se le presentara. Por esta razòn, Cori estaba muy agredecida de tener un lugar donde le permitiera relajarse y aliviar esa tension que parecia omnipresente entre sus piernas. Cuando podia recordaba como la masturbaban esas chicas y en esos momentos llamaba a Jake a su oficina y sacab su enorme pija pija y se la masturbaba sobre el escritorio. Jake solia pararse alli; mientras Cori se la chupaba y refregaba su clitoris. Jake dejaba que se la chupara hasta llenar su boca de semen. Igualmente ella continuaba con la necesidad de que chupen su concha y en aquel lugar era el unico donde podia conseguirlo. Usualmente elegia mujeres y muy pocas ocaciones su elecciòn era un hombre. Parecia ser que la mujeres tenian una mejor tecnica, y un conocimiento inhato en el arte de satifacer el clitoris de una mujer.

Inclinàndose hacia atras, ambos estaban fuera de si; como en sus propios mundos, Jake sintiendo como lamian sus bolas muy cerca del orgasmo. Mientras Cori metia sus manos dentro del corpiño y retorcía ferte sus pezones. Ambos estaban a punto de acabar en la boca de sus anfitriones debajo de la mesa. Cori dejo escapar un profundo gemido y su concha fluia como una torrente con sus propios jugos, y cuerpo de Jake tensionado mientras expulsaba su semen en la ardiente boca del chupa pijas. “Dios que maravilla”; tartamudeo Cori, “si es una maravilla”; dijo Jake. “tengo que ir al baño”dijo. Salio del salón y se dirijio al baño que se estaba detrás del café. Dentro del baño había dos chicas y dos chicos, que estaban allí para resolver cualquier tipo de higiene personal que pudieran tener los clientes. Una de las chicas preguntò, “¿Algunos de nosotros puede ayudarla Señora?”Cori asintió con la cabeza y le pidió que se acercara. Luego de cerrar la puerta, la chica pregunto que podía hacer por ella. “Despues de que orine, puede limpiar mi vagina con un paño húmedo y luego pasar su lengua por mi tajo”, pregunto Cori. La chica sonrio y le contesto que si. Cori se preparo, y u subió su vestido hasta la cadera, dejando su vagina expuesta para que la chica gentilmente comenzara a limpiar con el paño húmedo los labios de su vagina. Mientras Cori la miraba y se recostaba contra la pared y su concha recibia el baño. “Ya esta señora”, dijo la chica, “¿Quiere que use mi lengua ahora?”. “Si por favor”, le rogo Cori. “¿Señora quiere que llame a unos de los chicos y le muestre su pija, mientras yo le chupo la concha?”. Cori afirmo con la cabeza, pronto un jovencito de 19 años estaba ahi bajándose los pantalones, mostrándole su duro y delgado pene, que apuntaba al aire. Cori gemia mientras la chica recorría con su lengua arriba y abajo de su húmedo clítoris. El chico sonriendo le pregunto, ¿Quiere que me masturbe para usted Señora? Y en voz ronca Cori le dijo, “¡Oh Dios, porfavor!”. Cori miraba con los ojos brillosos mientras el muchacho se masturbaba duro y le decía, “Digame cuando este por acabar y eyaculare todo mi semen para usted, esta bien?. Cori solo pudo sacudir la cabeza, porque estaba llegando a otro orgasmo. La boca en su concha era incesante en atacar su clítoris y acabando incontrolablemente y su clítoris a punto de explotar, le dijo al muchacho con la voz temblorosa, “¡Estoy aca…bandoooo!” y su concha comenzaba con espasmódicas contracciones. El muchacho la miro y rocio todo su semen al aire, sacudiendo su joven carne descaradamente frente a la Señora. Cori totalmente satisfecha, se desplomo en baño jadeando, busacando su respiración. “¿Esta todo en bien Señora?”, pregunto la chica, “excelente, sumamente excelente”, respondió Cori.

Cuando volvió a la mesa, Jake ya estaba vestido y pagando la cuenta. “ ¿Estuviste bastante tiempo en el baño, no es asi?”, pregunto Jake con un brillo en los ojos. Tomanda de su brazo, Cori pensaba nuevamente en negocios, mientras volvían a la oficina.

FIN

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