RELATOS EROTICOS #1
HISTORIA #49
DETRAS DE LA BARRA
Bárbara Hidalgo echó un vistazo a sus hombros mientras una puerta de barras de acero se cerraba detrás de ella. Durante los próximos tres años esa sería su
nueva casa, la Casa Correccional de Veracruz, México. ¿Como había sido tan tonta ?!!!?? Aquellas drogas eran de Enrique, no suyas, ella las guardaba
solamente hasta cuando el regresara de su viaje, pero guardar aquel tipo de sustancias ha sido la cosa más tonta que hubiera podido hacer en toda su vida,
así que cuando la policía irrumpió en su casa, ellos se encontraron con dos kilos de cocaína y con un kilo de heroína. Por supuesto Enrique se escondía en
un lugar secreto para que las guardias no lo cogieran, dejando a la chica en la estacada. Afortunadamente que este ha sido su primer delito, o si no
¡hubiera podido ser condenada a diez años de cárcel!
Una guardia la condujo hasta el área de reconocimiento donde le fue entregada la prenda carcelaria y le fueron confiscadas todas sus pertenencias
personales. Luego la misma guardia la llevó al despacho administrativo donde tenía una cita con Vilma Díaz. Después de haber esperado un cuarto de hora o
algo así, ella empezó a tener una conversación con el director del penitenciario, y desde el principio Bárbara tuvo mal rollo sentía como mal rollo hacia
Vilma Díaz, una mujer bastante alta pero con sobrepeso, tenía un corte de pelo corto de color negro que enmarcaba una cara redonda que parecía tener el ceño
permanentemente fruncido mientras un par de pechos enormes le llenaba el gris uniforme marrón que no le hacía nada para mejorar su corpulenta figura. "Sié
ntate, Hidalgo", dijo Vilma Díaz, haciendo un gesto con la mano mientras cogía una carpeta, ella la escudriñó por un segundo y dijo, "nosotros no cuidamos
muchos a los camellos aquí , así que mantén tu nariz limpia, y tu estancia aquí pasará sin incidentes, pero si causas problemas tu desearás estar muerta."
"El sargento Palamos, te llevarás a tu celda y te dará mente todas las reglas, así que si no hay algo más, eso es todo," entonó Vilma Díaz, "adiós, Hidalgo
y ¡Suerte!"
Caminando a través las instalaciones, Palamos repasó una miríada de reglas que bombardeó los sentidos de Bárbara mientras la aturdida joven seguía al
Sargento hacía su celda. Cuando ellos llegaron a su celda, el sargento Palamos dijo, "esta es tu celda, número 310 bloque D, ¿entendido Hidalgo?" Ella
asintió con la cabeza, "Sí". "¡Es sí Señor!" dijo, "Uh, sí señor", ella tartamudeó. "Tu compañera de celda se llama Flora Santos, ella está trabajando en la
lavandería, donde tu empezarás a trabajar allí a partir de mañana." Bárbara entró en la celda y se sentó en la cama y empezó a llorar, si las cosas podían
empeorarse, ¡ella no podía ver como!
Siendo que eran solo las tres de la tarde, faltaban otras dos horas para que Flora volviera del trabajo, así que se rindió en la litera de abajo, cayó en un
sueño inquieto y aunque si hubiera soñado , ¡ella nunca se podía imaginar los horrores que podían sucederle! Una fuerte sacudida le sacó del sueño cuando
una brusca voz le ladró "Estás sobre mi litera, hija de puta, ¡ahora vete la mierda!" "L- Lo siento mucho, no lo sabía" se excusaba Bárbara "Que nunca más
pase eso", dijo Flora Santos mientras Barbie saltó de pié y extendió su mano para presentarse. Dándosela fríamente, Flora agarró la mano de mala gana y la
sacudió mientras le preguntaba, "¿Por qué estás aquí, reina?" "Estoy aquí por un asunto de droga", Bárbara contestó "¿y tú?" "Homicidio intentado" contestó
ella "He apuñalado a mi novio ¡después que el me había utilizado como un saco de arena!". Entonces las dos se sentaron y empezaron a contar la historia de
sus respectivas vidas después que Flora le dio a Barbie una lista de cosas que se podían hacer y las cosas que no se podían hacer en la cárcel. Bárbara la
escuchaba tranquila mientras Flora le dijo sobre los abusos que tuvo que aguantar, por parte de los guardias y por parte de las presidiaras, y sobre todo por
parte de la directora y la única manera para protegerte es unirte con una de las bandas ¡que reinan prácticamente aquí en la prisión! Si tú estás "soltera",
entonces la única manera para sobrevivir aquí es morir, porque no tendrías a nadie que te protegerá, mientras en una banda la única cosa que tú nunca tienes
que hacer es de salir de la organización. Flora le dijo que ella era miembro de la Banda de las Chungas controlada por una gorda tortillera de nombre
Gloria. Una vez que eres miembro, nadie de las otras bandas te tocará por el miedo a las represalias, pero el único problema de ser miembro es que tu tendrás
que hacer todo lo que te pidan Gloria y su pareja, ¡de follar a un guardia por una dosis de droga a comerte la concha de la directora por una llamada
telefónica más! Mientras abrazada a la joven que temblaba por el miedo, ¡Flora le dijo que ella la presentaría a Gloria antes que lo hiciera otra persona!
Más tarde en aquella tarde, en las duchas, Flora se encargó para que Barbie encontrara Gloria. Flora dijo "Aquí está la chica nueva que te dije, ella quiere
formar parte de la banda". Gloria examinó Bárbara, y obviamente le gustaba lo que veía y dijo, "Así que quieres ser una de mis putitas, ¿verdad?""Sí",
replicó Bárbara suavemente. Gloria cogió a Bárbara por los brazos y la empujó hacía la ducha y le dijo "Cómeme el chocho tu zorrita", mientras bruscamente le
tiraba el pelo y forzando para que le comiera su chocho peludo. El apretón al pelo era cada vez más fuerte, y ahora Bárbara estaba lamiendo la concha de
Gloria delante de veinticinco presidiaras, ella no quiso echar un segundo vistazo, ¡probablemente porque ellas podían ser las próximas! "Lámeme el clítoris,
puta" escupió Gloria, mientras la lengua de Bárbara resbalaba arriba y abajo en la raja peluda hasta que la tortillera tembló por el orgasmo. Después de
quitar la cara de Bárbara de su chocho dijo: "Okay, estas dentro, cuando volvemos a mi cueva ¡te marcaré el culo! Bárbara miró Flora y por primera vez notó
que tenía un circulo de diez centímetros de diámetro con una x dentro que había sido tatuado en la nalga de Flora, haciéndola casi desmayar pensando en lo
que le estaba pasando cuando llegaron a la celda de Gloria.
Más tarde en aquella noche, tres de las putas de Gloria la sujetaron mientras le marcaban el culo, haciéndola gritar de dolor. Después que habían terminado,
Gloria besó en la boca Bárbara muy bruscamente y dijo "¡ahora eres mía y lo sabe todo el mundo!". Bárbara se sentó en la litera, esperando que Gloria le
permitiera volver a su celda, pero en cambio lo que paso fue de seguir al Sargento Palamos y hacer exactamente lo que le dijo de hacer. Cuando llegaron a
una zona apartada de la prisión, el guardia desabrochó los pantalones sacando su polla fuera y dijo, "Gloria me ha dicho que tienes una boca muy talentosa,
mejor que sea buena, ¡por qué mañana la tienes que comer a la directora! Bárbara, ahora en un estado de desesperación, se puso de rodilla y se metió
rápidamente el miembro erecto del guardia. Por suerte que aquel estúpido guardia disparó su carga velozmente, permitiéndola de volver a su celda. Flora la
estaba esperando fuera de la cuando esta llegó. "¡Qué tal te ha ido?", preguntó Flora, llorando Bárbara le contó a Flora todo con pelos y señales y ¡qué
mañana tenía que ir al despacho de la directora! Ayudándola para subir a su litera, Flora abrazó Bárbara y la confortó. Una vez en la cama, las dos chicas
estaban abrazadas, intentando de no pensar en la directora, en Gloria, en el guardia o ¡en toda esta estúpida prisión!
Besándose suavemente, Flora consiguió que su lengua entrara en la boca de Bárbara, explorando dulcemente y chupando la lengua de Bárbara. Después de algunos
minutos, Flora se inclinó hacia abajo y agarró los duros pezones de Bárbara chupándoles ardientemente. Bárbara arqueaba la espalda y gemía, le gustaba que
le chupasen los pezones y Flora era una experta, y antes que eso le empezara a dañar, Flora estaba abajo entre sus piernas lamiendo su coño mojado. Lo que a
Bárbara flipaba, ¡era que Flora era una adepta a dar placer con la lengua! Con el culo todavía doliente a causa del precedente marcaje a fuego, Bárbara
finalmente llegó a un orgasmo que casi le hacía olvidar donde estaba. Ella tenía las piernas en torno al cuello de Flora ¡ se corrió con una violenta
descarga! Después que terminaron se acariciaron recíprocamente y se mordían las orejas, pero en el fondo de su pensamiento, Bárbara pensaba en el despacho
de la directora ¡cuando se quedó dormida!
El trabajo en la lavandería no era exactamente divertido, pero era una manera de ocupar el tiempo y ¡ Bárbara tenía mucho tiempo en sus manos! Plegando las
sabanas después que salieron de un escurridor gigante, Bárbara fue interrumpida por un toque en los hombros, era el sargento Palamos que le decía que la
directora la quería ver ahora mismo.
Soltó las sabanas, ella siguió Palamos a través un laberinto de pasillos, hasta que llegaron al despacho de la directora donde tanto Palamos como Bárbara se
sentaron en las sillas de la sala de espera, mientras esperaban de ser recibidos. Del escritorio de la secretaria de Vilma sonó un timbre y le dijo que
Bárbara podía entrar, mientras Palamos se quedó sentado en la silla en la sala de espera. Vilma Díaz tenía a Bárbara en el medio del despacho mientras se
encaminaba hacía ella, examinándole el cuerpo y comentando, "Tienes un cuerpo muy hermoso, querida, ¡ahora quítate la ropa para que te vea mejor!". Sin decir
ni una palabra, Bárbara se quitaba la ropa y la lencería hasta que se quedó estando de pié desnuda delante de la directora. La Díaz empezó a tocar Bárbara
por todo el cuerpo, prestando particular atención a sus tetas y a su chocho hasta que le dijo con un hilo de voz, "¡Déjeme que te enseñe mi concha!".
Mientras se quitaba la ropa, el cuerpo obeso de la directora bailaba mientras avanzaba hacía Barbie, sus pechones se movían hacia delante y hacia atrás a
casa paso. Abrazándola, la directora dio a Barbie un beso profundo y frotaba su pecho contra el pecho de Bárbara hasta que finalmente dejó de frotarse y se
sentó sobre su silla con las piernas abiertas.
"Tú sabes lo que tienes que hacer", ella suspiró mientras Bárbara lentamente se puso de rodillas y su lengua empezó a follar el chocho peludo de la
directora. Pronto la dirigente
Se animó intentando de empujar más a fondo su coño hacia aquella boquita caliente, y después de haberle metido su gran pezón en su propia boca, ella chupaba
sus grandes tetas hasta que se corrió justo en la boca de Barbie ¡recubriendo toda la cara con un diluvio de fresco zumo de chocho! Bárbara no se movió,
esperando ulteriores instrucciones cuando Vilma Díaz tocó el botón del interfono y pidió que entrara el Sargento Palamos.
Cuando el entró empujó a Bárbara y ¡¡ la directora hizo un gesto para que se encargara de ella!! Estaba claro que esta no era la primera vez que el hacía
esto, porque mientras se acercaba a ella, ¡el se estaba despojando de su ropa! Su polla se puso dura a penas vio el chocho aguado de la directora, pero antes
que entrara dentro de el, ella se inclinó hacia delante y se lo puso en su boca, chupándolo con voracidad, poniéndoselo todo aquel pollón hasta el final en
su garganta ¡haciéndole gemir de placer! Antes que el pudiera correrse, ella se la soltó de la boca y la guió hacia su rajita y con un único empuje, el clavó
su polla dentro del coño de la directora, haciéndola gritar mientras poseía aquel chocho indefenso, hasta que en unos pocos minutos, los dos tuvieron un
orgasmo simultaneo mientras el Sargento Palamos martillaba con su trozo de carne dentro y fuera de aquella concha mojada hasta que ambos colapsaron
amontonados, ¡con el encima de ella!
Durante la vuelta hacía su trabajo en lavandería, Barbie se dio cuenta que siendo joven y guapa, habría pasado los próximos tres años de su vida
satisfaciendo los deseos de todos los que Gloria le dijera. En sus primeras veinticuatro horas en la cárcel ella estaba rota físicamente así como
espiritualmente. ¡Ella era la putita de Gloria!
.
FIN
chat sexo
telefono erotico
relatos eroticos
chat porno
chat con webcam
videochat en directo
intercambio de links
Ayuda
Prohibida su reproduccion total o parcial
Copyright © LS Interactiva Tele media S.L. 2003 - 2006 -