RELATOS EROTICOS #1

HISTORIA #44

DUROS PEZONES

Steffi Lange entro en su oficina con una mirada muy seria, su ayudante ejecutiva, Shelly Engel, revoleo los ojos y pensò, “maldita sea, hoy va a ser uno de esos días!!!”. Sirvio una taza de café recien preparado, golpeó la puerta y entro en la oficina de su jefe. “Aquí está tu café y el diario, ella dijo, colocándolos en el escritorio delante de la rubia ejecutiva. ¡Los “hombres son unos cerdos,” dijo Steffi! “¿Qué sucedió?” preguntó a Shelly,y tomó una silla a del escritorioy se sento delante de su jefe. ¡“Cuando iva camino a la estacion del tren me di cuenta que muchos hombres en la calle me miraban los pechos, y esas cosas me enferman”, dijo a Steffi furiosa. ¡Steffi Lange era una mujer muy bonita con el cabello largo rubio natural y las piernas delgadas largas, era natural que llame la atención de los hombres, realmente los hacia parar y detener sus miradas en ella, su pecho era realmente enorme, de unos 38D fácil, ella era el sueño hùmedo de cada hombre! ¡Sus pezones inusualmente grandes parecian estar constantemente erectos, y a estos parecían no importales que corpiño 3 o blusa usara, ellos se asomaban por cualquier tipo de tela y como deciendole al mundo, “aquí estamos, mirenos” y eso fue exactamente lo que sucedio. Esta mañana por ejemplo, por lo menos un hombre empujò dos veces a otro en las costillas para señalar su busto! ¡En invierno por lo menos ella puede cubrirlos con un abrigo pesado, pero con este calor, incluso hasta una chaqueta ligera te sientes como oprimida.

¡Shelly se levantó de su silla y caminó alrededor detrás de la silla de Steffi, deslizo sus manos el enorme pecho que todavía se sostenian con el corpiño. ¡“Dejeme que la ayude a relajarse, jefe,” se ofrecio Shelly como si se lo hubiese hecho muchas veces. Shelly continuaba hipnotizada por lo grande y firme que era su busto, y bajo las experta manos, sus pezones se endurecieron aun màs, como para atravesar la delgada tela. Steffi se inclino hacia atrás y fue relajadonse de a poco mientras los mágicos dedos daban masajes a sus pesadas tetas y Shelly pregunto suavemente, “¿más?” ¡ Steffi afirmo con la cabeza, Shelly desabrocho la blusa de seda y metio sus manos adentro alcanzo a sentir el delagado corpiño que parecia tener muchos de trabajo al tener que sostener toda esa carne de las tetas ¡Steffi se retorcía en su silla, abriendo y cerrando las piernas, intentando ejercer presión en su concha ahora mojada mientras su ayudante manoseaba su enorme pecho

Continuando con el trabajo sobre sus tetas, Shelly podía sentir que de su propia vagina comenza a fluir un líquido secreto, y ambas mujeres estaban sentiendo la misma sensacion, profundamente dentro de sus conchas. Imposible de ignorar sus conchas mucho tiempo más, Steffi agarro de un cajón del escritorio y saco un consolador con largas tira negra y lo puso en las manos de Shelly. Ambas mujeres pararon lo que estaban haciendo y rápidamente se quitaron toda su ropa. ¡A Shelly le encanto ver a Steffi desnuda, porque además de sus grandes tetas, el resto de su cuerpo era perfecto también, desde largas sus piernas delgadas, hasta el perfecto rubio de su bello pubico que cubria los carnosos labios de su concha. Steffi tenía un cuerpo impresionante, lo menos que se podia decir. Shelly se saco su ropa, se acomodo el arnés y ajustó las tiritas del enorme pene de goma, mientras que Steffi le imploraraba, “apurate Shel, estoy ardiendo”, hasta que quedo acomodado en su lugar, sobresaliendo obscenamente de la caliente entrepierna de Shelly. “¿La “puntita o hasta el fondo?”, preguntó Shelly suavemente. ¡“Deseo montarla,” dijo Steffi jadeando, “¡Shelly colocate encima del escritorio”, Shelly dejo la ereccion suspendida en el aire y Steffi montó diestramente a su secretaria y bajó su enorme tajo sobre la gran cabeza del monstruo de látex mientras que ella presionaba su concha hacia abajo, hasta los 22.5 cm de la gruesa pija que había desaparecido lentamente en su tajo! ¡Gimiendo con cada pulgada que se deslizaba dentro de ella, levantó uno de sus pezones hacia a sus labios y los chupo fervorozamente. Viendo a su jefe hacer alarde de su cuerpo de este modo Shelly tomo sus propias tetas y. comenzo a pellizcarse sus pequeños pezones duros! ¡Steffi continuaba deslizando su concha arriba y abajo de la gran pija, su orgasmo fluia a través de su concha, contrayendose alrededor del grueso monstruo

¡Luego de tomarse un momento para recuperar la respiración, Steffi se dio cuenta que Shelly todavía no habia conseguido su orgasmo, y susurro “Dejame ayudarte mi amor,” mientras le quitaba las tiritas, exponiendo el tajo de Shelly para su boca impaciente. A Steffi le encanto comerse la concha de Shelly mientras probaba descubria lo dulce que era, pero lo que realmente la enloquecio fue el clìtoris de Shelly! ¡Era mucho más grande que el suyo, y sobresalia del marrón bello pùbico de su concha, casi pediendole ser chupado encendidamente. Encontrando a su “amigo” ya erguido, Steffi movia rapidamnete su lengua encima de la pequeña cabeza, y luego lo chupo entre sus labios y dientes. ¡Después de varios minutos de mordisqueando y lamiendo, la putita llenò su boca del jugo caliente de la concha, su orgasmo parecia durar por siempre. ¡Steffi estaba un poco celosa de Shelly de alguna manera, porque sus orgasmos eran màs intensos duros y mucho más rápidos que los de Shelly, que parecia montar en una onda sin fin de clímax!!!

¡“Qué manera de comenzar la mañana,” dijo a Shelly completamente saciada! Mirando el reloj, Steffi dijo, “mirar la hora que es, tenemos trabajo por hacer”. Después de vestirse, Shelly la beso en la mejilla y dijo, “Espero que esos viejos sucios continuen mirandote las tetas!”. Steffi rió y dijo, “A trabajar!”

FIN




Prohibida su reproduccion total o parcial
Copyright © LS Interactiva Tele media S.L. 2003 - 2006 -
WEBMASTERS
CONTACTAR
INICIO

Política de Privacidad