RELATOS EROTICOS #1

HISTORIA #70

EL ANUNCIO 2

Tommy había puesto el anuncio una semana antes y hoy había recibido su primera respuesta. Su anuncio decía: "Se buscan, señoras mayores, preferiblemente de más de 55 años, para posar en sesiones de fotos eróticas, bien pagado, la apariencia no es importante, la actitud, si. Envíen una fotogría suya y su número de teléfono al apartado 33, de este periódico." Tommy miró a la fotografía que estaba adjunta a la carta enviada por una abuela de cincuenta y cinco años. "Mmmmm," canturreaba, "un poco voluminosa, pero no demasiado mal" La carta era de una mujer llamada Emma Oetken. Era una viuda y abuela, que estaba buscando una pequeña aventura en su vida. Sus características eran un metro sesenta y cuatro, setenta y siete kilos, pelo moreno, ojos azules con medidas de 96-82-100. Una mujer bien empaquetada en cualquier caso, pero para una primera respuesta podía ser mucho peor. Tommy cogió el teléfono y marcó el número escrito en la carta, y después de tres tonos, fue respondido por una mujer con una voz que sonaba normal. Tommy rapidamente se presentó y le preguntó que si estaba realmente interesada en posar delante de su cámara. Ella entusiasmada respondió en afirmativo, así pudieron concertar una cita para encontrarse en la casa de Tommy en la tarde siguiente a las dos en punto. Tommy excitado colgó el teléfono y empezó a hacer planes para su primera sesión.

Precisamente, a las dos en punto, sonó el timbre de la puerta principal de Toomy mientras Emma Oetken nerviosa alternaba su peso de una pierna a otra, no demasiado segura de si esto era una buena idea después de todo. Antes de que pudiese remediarlo e irse, la puerta se abrió y Tommy Chandler le invitó a pasar. Lo primero que Tommy notó de ella, era que tenía mas pelo gris de lo que parecía en su fotografía, a parte de eso, ella era como en su foto-- ¡matrona!. "Por favor pase Mrs. Oetken," dijo Tommy, mientras la conducía hacia el estudio en la parte posterior de la casa, "justo detrás de esa puerta, por favor, siéntese." Cuando estuvieron comodamente sentados, Tommy preguntó, "¿por qué quiere posar para mí, Mrs. Oetken?" "Por favor, llámeme Emma," respondió, "si vamos a trabajar juntos podríamos tutearnos, ¿no cree?" "En cualquier caso," continuó, "básicamente por la aventura, siempre puedo usar el dinero, pero desde que Harry murió el año pasado, mi vida ha sido un lastre, solo me siento como rompiendo mi caparazón." "Bien," respondió Tommy con entusiasmo, "vamos a empezar ahora, vamos a tomar algunas fotos con tu ropa puesta, solo para que te acostumbres a la cámara," le ofreció Tommy, "y después podemos seguir desde ahí, ¿de acuerdo, Emma?" "A mi me suena bien" respondió, "vamos a hacerlo".

La siguiente media hora Tommy tomó unas treinta fotografías de Emma en varias poses. La tuvo posando en algunas de las posiciones que tendría que hacer cuando estubiese desnuda, y estaba en general encantado con su actitud y su buena disposicion para ser dirigida. Cuando sintió que ambos estaban cómodos con la situación, le preguntó "¿peparada para quitarte una pieza de ropa o dos, Emma?" Ella asintió atrevidamente, y respondió, "Preparada cuando tú lo estés, solo dímelo" "ok, baby" respondió tiernamente, "vamos a quitar la blusa, lentamente" mientras Tommy tomaba fotos, Emma se desabrochaba su blusa y empezaba a revelar su gran pecho encajonado en su sujetador de encaje. Sus pechos rebosaban sobre la parte superior de las copas, muy juntos, haciendo que su hendidura pareciese incluso más impresionante, y cuando su blusa estubo finalmente en el suelo, Tommy dió un silvido y dijo, "Nena, eres tan sexy, esos pechos harían tener una erección a una estatua." Emma sonrojada, se volvió de un color rojo mientras oía el comentario sexy de Tommy, así cuando él le pidió que se deslizase la falda, ella inmediatamente desabrochó la cremallera y la dejó caer al suelo. Tommy estaba un poco arrepentido cuando vió lo que Emma ocultaba bajo su falda, en lugar de las medias usuales, Emma llevaba un liguero, medias y unas bragas gigantescas muy sexys. Aun pensando en que tenía una barriga redonda, la visión de una señora con tipo de abuela, vestida en lencería que parecía más apropiada para una veiteañera, era increiblemente erótica, y aunque estaba trabajando, Tommy no pudo evitar tener una erección mayor que si hubiese querido.

"Realmente estás preparada para trabajar," comentó Tommy, mientras fotografiaba, su auto avance zumbaba con cada disparo. "Ok, cielo," le ordenó, "quítate tu sujetador, por favor," Emma mirando directamente a la cámara estiró los brazos hacia atrás y desabrochó los cuatro ganchos de su ropa interior, y lentamente lo dejó caer de sus grandes pechos. Tommy involuntariamente chupó en el aire cuando vió las grandes tetas, pero continuó disparando mientras Emma hacía poses más provocativas. Cogiendo sus grandes tetas, se las ofrecía a la lente, sus grandes pezones obscenamente duros, como dos pequeñas pollas erectas. Esta vez sin que se lo pidiesen, estiró sus brazos y deslizó sus bragas blancas de encaje, mostrando una gran uve de pelo púbico moreno y gris, que hizo que Tommy emitiese un audible trago de saliva que hizo que Emma sonriese. "Lo está consiguiendo," pensó Tommy, mientras su pene hacía una tienda de campaña en sus calzoncillos, "¿Puedes tumbarte en los cojines y separar tus piernas?" le preguntó mientras cambiaba la cámara, habiendo acabado la película de la primera. Cuando se giró, ella estaba sobre su espalda con las piernas abiertas, mostrando su gran vagina. Esta vez mientras disparaba, ella le preguntó "¿Te gusta,?" mientras frotaba dentro de sus grandes muslos,"¿Te gusta el conejo de la abuela" "mucho" graznó, encontrando dificil sacar las palabras de su tensa garganta seca.

Lo que ocurrió después no estaba planeado, solo paso mientras Emma estiró sus brazos hacia él y en una voz baja muy sexy dijo, "Ven con la abuela, ella necesita esa gran polla oculta en tus calzoncillos" Tommy no necesitó otra invitación, dejó la cámara y se quitó la ropa, con su gran pene levantado en un ángulo de 45 grados. "Oh baby" arrulló, "dale a la abuelita esa gran polla, la necesita tanto" Mientras se deslizaba sobre ella, no lo pudo evitar, pero sintió su blando cuerpo amortiguando el suyo con sus blandos michelines. Ella estiró el brazo para guiar el miembro hacia su raja, frotándolo arriba y abajo de su húmedo agujero, gimiendo cuando él empujó pasados sus labios exteriores hacia sus regiones más inferiores. Cuando estubo seguro de que su cabeza estaba segura dentro, la penetró hasta el fondo, haciéndola gritar mientras su gran polla llegaba al fina, todos los veinte centímetros enterrados dentro de su canal de amor. "Oh dios mío, fóllame," le pidió, "follame con fuerza, no he sido follada en un año" Solo oyéndole rogar por su polla puso a Tommy caliente con la lujuria de la señora, y no podía creer lo caliente que era ella. Nunca en su vida había tenido una mujer tan caliente como Emma Oetken. Mientras el seguía golpeando, ella levantó una de sus grandes tetas hacia su cara y puso un pezó en su boca. El lo chupó agradecido, su polla ahora actuaba como un pistón, golpeando dentro y fuera de su abandonado coño húmedo. Estaban llegando al orgasmo, y lo único que tenían en sus mentes era liberar la increible tensión sexual que tenían en sus entrepiernas, Emma, porque no había sido follada desde que su marido murió, y Tommy por la nueva experiencia de follarse a una señora mayor.

Los testículos de Tommy se tensaron cuando se corrió en la humeante vagina de Emma, su gruñido le dejó saber a ella que su semental le estaba llenando con su semen, lo que naturalmente hizo que sus propios órganos sexuales tuviesen un espasmo, un gran orgasmo destrozándole desde su coño hambriento. Tommy siguió golpeando hasta que la última gota de semen salió de su ahora gastada polla, mientras Emma le abrazaba, agradeciéndole por la follada de su vida. Tommy se quitó de encima, buscó un paquete de Marlboro y encendió uno, inhaló profundamente, y se lo ofreció a Emma. Se tumbaron juntos fumando el cigarrillo, sin decir una palabra hasta que lo terminaron.

"Que mal que no tomases una fotografía de esto," le dijo Emma, acurrucandose contra Tommy mientras dejaba su cabeza sobre su pecho. El rió y respondió, "Oh, pero lo hemos hecho querida, encendí la cámara de video cuando empecé a fotografiarte. Se acurrucó más y dejó que su mano pasase rozando la polla que se endurecía y señaló, "Mmmmm, creo que no queremos malgastar la cinta, ¿no?" Tommy cerró sus ojos, y respondió, "No Emma mi amor, no queremos que pase eso."

FIN


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