RELATOS EROTICOS #1

HISTORIA #89

EL CRUCERO

Maureen O'Connell paseó con calma por el muelle, fijándose en todas las vistas y sonidos que rodeaban la salida de un barco crucero de lujo. Una neoyorkina nativa, Mo, pasaría los siguientes días cruzando South Beach y disfrutando el sol de Miami, y chico, esto era vivir, la mitad de Febrero y la temperatura habían viajado a mitad de los 70. Mientras Mo caminaba por su lado, el Molly Dee brillaba un destelleante blanco contra el cielo azul de Florida, a solo 240 metros de ella. El folleto que su agente de viajes le había dado no hacía justicia al gran barco, le parecía absolutamente fantástico. Mo había estado planeando este viaje durante casi un año, y ahora estaba aquí, casi no podía creerlo, tras facturar sus maletas a bordo, se encontró con la contadora, una bonita joven, que miró su ticket, le dió un mapa delallado del barco, y le informó de dónde estaba su camarote. "Dos pisos arriba," dijo en alto mientras montaba en el ascensor a su cubierta. Recorriendo un largo pasillo, se paró en el camarote 328 y probó su llave, y tras la prueba se movió suavemente, la puerta se balanceó y estuvo en su habitación. Se suponía que tendría alguna compañera de camarote, pero parecía que nadie más había estado en la habitación, así que Mo elegió la cama que estaba bajo la claraboya. Estaba mirando a través de la ventana cuando la puerta se abrió y una alegre mujer de unos treinta años entró rápidamente en el camarote. "Hola," dijo la mujer, mientras descargaba su equipaje en la otra cama, "mi nombre es Veronica Stuart, pero todos me llaman Ronnie" Mo, entendiendo su mano, se presentó, y le preguntó a Ronnie si le importaba que hubiese elegido cama. "Nah, cualquiera esta bien para mí, en cualquier caso," continuó, "¿has visto la contadora?, ¡qué despampanante! Mo asintió y añadió, "Por lo que he podido ver, toda la tripulación, incluyendo el capitan son mujeres, no habrá un solo hombre a bordo en todo el crucero." "Perfecto," dijo y se entusiasmó Ronnie, "un barco entero lleno de lesbianas, casi no puedo esperar.

Aunque groseramente expuesto, lo que Ronnie había dicho era exáctamente cierto, este era un crucero para mujeres bisexuales o lesbianas. No había hombres a bordo, para que si las huéspedes femeninas querían, pudiesen vagar por el barco enteramente como sus madres las trajeron al mundo, y mientras otros actos de sexo en público eran cortados, Mo había oido de otras mujeres que habían tomado el crucero anteriormente, que en más de una ocasión habían visto personalmente algunas mamadas teniendo lugar en la piscina. Mo era una lesbiana pura, y a los veinticinco había tenido una buena cantidad de amantes, pero solo pensar en estar rodeada de unas cuatrocientas mujeres de su pensamiento, bien, eso te quita la respiración. Ronnie estaba ocupada desempaquetando sus bolsas y poniendo su ropa en la cómoda, cuando comentó, "Espero no tener que llevar muchas de estas cosas en los próximos siete días." Mo rió, y coincidía con su muy excitada compañera de habitación, y se pusieron a ello quitándose sus propias cosas. Cuando hubieron terminado con su ropa, Mo ofreció, "Vamos abajo y veremos el barco dejar el puerto, dicen que es muy excitante" Ronnie miró a Mo y dijo, "Tengo un plan mejor," mientras se quitaba su ligero vestido y mostraba un cuerpo muy voluptuoso. Mo se lamió sus labios y lentamente se desnudó, sus pezones se endureciron al ser golpeados por el aire acondicionado de la cabina. "Mi, mi," comentó Ronnie, "vaya un cuerpo dulce que tienes," mientras distraidamente, estiró el brazo y empezó a recorrer con su dedo dentro y fuera de su, por ahora, remojada raja. "Adoro ver a una mujer desnuda por es muy divertido ver un conejo fresco, ¿no crees?" Que Mo pensara en el descaro de Ronnie, y su accesibilidad estaban haciendo que su propia vagina se humedeciese con deseo. Ronnie tenía grandes tetas, probablemente una copa D, y Mo siempre había sido una chupadora de grandes conjuntos de tetas, especialmente cuando estaban unidos a alguien tan bonito como Ronnie. Mo era naturalmente una femenina y obedecía facilmente, y aunque Ronnie era obviamente también una femenina, era mucho más agresiva que Mo y tomaría el papel dominante en su relación. Notando esto, Ronnie se sentó en el borde del escritorio con sus piernas separadas y dijo, "Ven con mama y haz que su clítoris se sienta bien."

Mo se deslizó sobre el escritorio y pronto tuvo su lengua presionando firmemente contra la vagina abierta de Ronnie. "Ok, baby," arrulló Ronnie, "muestra a mamá lo buena mamadora que puedes ser" Solo oyendo a Ronnie utilizar el crudo lenguaje volvió loca a Mo, y usó su muy experimentada lengua para llevar a su compañera pelirroja a un orgasmo muy fuerte, uno que hizo que sus grandes tetas rebotasen y se balanceasen cuando tenía su climax. Ronni levantó a Mo y le dió un largo y profundo beso frances, uno que hizo que la cabeza de Mo girase aturdida, mientras la zorra pelirroja probaba su boca con su serpenteante lengua. Mo se preguntaba qué tenía Ronnie guardado para ella, cuando un instante después, sintió un dedo golpeando la cabeza de su pequeño botón del amor, haciendo que se quedase rígida y presionase su entrepierna en un intento de obtener mayor presión en su dolorida raja. Ronnie apartó sus labios de la boca de Mo y le ofreció, "Al bebé le gusta que mamá juegue con su conejo, ¿verdad?" "Dios, Ronnie," gimió Mo, "lo haces tan bien, estoy realmente cerca, más rápido, más rápido" Ronnie rió con una pequeña risa lírica, pero no estaba de humor para hacer sufrir a Mo, así que incrementó el ritmo de su frotamiento, y llevó a Mo a un estremecedor orgasmo mientras la joven se dejaba caer en sus brazos, inclinando su cara contra el gran pecho de la mujer. "Creo que estas van a ser unas grandes vacaciones ¿no crees?" preguntó Ronnie." Mo solo asintió con la cabeza y se tambaleó hasta su cama donde se tumbó para recuperar su compostura hasta que finalmente respondió, "Si, va a ser genial"

El pequeño interludio había durado unos treinta minutos, pero en ese tiempo el barco había salido del puerto y estaba ya en el mar. Ronnie y Mo se dieron unas duchas rápidas, se deslizaron dentro de limpios pares de pantalones cortos y camisetas y se dirigieron a explorar el Molly Dee. Tras entrar en el ascensor, se sorprendieron un poco al encontrar a una rubia preciosa allí como su madre la trajo al mundo. Ella les saludó con la cabeza, y continuó en lo suyo como si no hubiese nada fuera de lo normal. Ronnie y Mo esperaron hasta que salieron a la cubierta principal, e intercambiaron excitados comentarios sobre lo irreal que iba a ser ese crucero. "Vamos a ver la piscina," sugirió Mo, apuntando la ubicación a Ronnie en el mapa que llevaba Mo. La piscina, era un panorama para contemplar, casi todas las mujeres estaban totalmente desnudas o haciendo topless la mayoría de ellas eran menores de treinta años con duros cuerpos brillantes. Mo y Ronnie se quedaron allí dando de beber a la vista mientras disfrutaban de los saltos de las jóvenes desnudas cuando Ronnie preguntó suavemente, "¿Qué dices, nos unimos?"

"¿Por qué no?," respondió Mo, mientras estiraba su estrecha camiseta sobre su cabeza, mostrando sus atrevidas tetas con los pezones puntiagudos. En un flash ambas mujeres estaban desnudas y en la piscina, tomando el sol y disfrutando la compañía de sus desnudas compañeras de barco. Mo se dió cuenta rápidamente de que la etiqueta del día era presentarse, y sentirse libre de sentir a los nuevos conocidos. A Mo se le aproximó una chica de pelo oscuro con grandes pechos que se presentó como Maria, y tras solo dos minutos o así de pequeña charla, Maria casualmente estiró la mano y empezó a acariciar los pechos y el culo de Mo. Mo pensó, "Donde fueres...," y devolvió el favor tomando uno de los mayores pechos que hubiese visto. Mirando alrededor para ver cómo se estaba desenvolviendo Ronnie, vió que su compañera de habitación estaba sentada en el borde de la piscina mientras una morena de veinti-algo le daba una buena mamada a sus pechos. Su atención rápidamente volvió a Marica, cuando sintió que el dedo de la morena encontraba su clítoris y la llevaba a un agradable orgasmo fácil. Asombroso, tener un orgasmo mientras estaba rodeada por cuarenta mujeres desnudas en medio de una piscina.

Mo dejó a Maria y se acercó chapoteando donde a Ronnie le estaban trabajando las tetas, y tras deslizarse al lado de la morena dijo, "Mi amiga adora que le chupen el conejo, ¿por qué no le haces un favor y vas abajo?" La morena sonrió, y desapareció entre los muslos abiertos de Ronnie. Mo supo que había hecho contacto cuando Ronnie giró su cabeza y un largo y lento gemido gorgoteó de su garganta mientras Mo preguntaba suavemente, "¿Mama quiere que le chupen las tetas también?" "Por favor, si, por favor chúpalas" le rogó una ahora muy excitada Ronnie. La morena estaba ahora enterrando su cara en el conejo rojo mientras Mo tomó su pezón izquierdo entre sus dientes y lo mordisqueó con fuerza, haciendo que Ronnie sisease entre sus dientes prietos, "Si, si, múerdelos más, trátame como a una jodida puta" Oyendo a la pelirroja rogar por ello, hizo que Mo y la morena chupasen con más fuerza en sus órganos sexuales. Ronnie, no pudo aguantarse más cuando dejó escapar un fuerte y profundo gemido que fué claramente audible por toda el área de la piscina, su orgasmo fue bienvenido con una ronda de aplausos y un monton de aullidos y gritos. Ronnie timidamente se deslizó dentro de la piscina, su cara se ruborizó de vergüenza de haberse corrido tan fuerte delante de todos, pero en pocos segundos, fue rápidamente olvidada cuando la atención de todas cambió a una rubia de grandes tetas que estaba tranquilamente masturbando su conejo sentada al final del trampolin.

Unas pocas horas y algunos orgasmos despues, unas cansadas Mo y Ronnie volvieron a su cabina, esperando echar una cabezada antes de la cena. Acababan de entrar, cuando un fuerte golpe atrajo a Mo a la puerta, era la bonita rubia contadora que había conocido cuando subió a bordo. "¿Puedo entrar?" preguntó, "Claro," respondió Mo, "entra y como si estuvieses en tu casa" "Gracias," respondió, "probablemente te preguntarás qué estoy haciendo aquí". Ni Mo ni Ronnie hablaron mientras esperaban a que la tetuda rubia continuase. "Cuando las dos subisteis a bordo y me di cuenta de que os alojabais juntas, bien, solo quería bajar y presentarme a vosotras, mi nombre es Andie, y aunque se supone que no debemos entremezlarnos con los pasajeros, podría resistirme y decidir subir y encontrarme conmigo misma, si quereis que me vaya, puedo irme ahora." "No," respondió Ronnie, "de hecho, ambas comentamos lo guapa que parecías la primera vez que nos encontramos." Ronnie, ahora tomando otra vez control de la situación, caminó hasta Andie e inmediatamente empezó a quitarse la ropa mientras la guapa rubia empezaba a respirar con fuerza mientras la pelirroja desnuda dejó sus manos discurrir sobre su gran pecho. "¿Te gusta estar desnuda delante de chicas, Andie?" preguntó Ronnie, mientras todavía amasaba sus grandes tetas. "Oh si," susurró Andie, "Adoro mostrarme a otras mujeres, ¿crees que tengo un buen cuerpo?" preguntó a Ronnie, Ronnie miró a Mo y preguntó, "¿Qué crees Mo, es bueno?" Mo tragó saliba y respondió, "Dios mío Ronni, es perfecta" "Ahí tienes tu respuesta, Andie" dijo Ronnie, "al menos un voto por perfecta, ahora, separa esas piernas para que podamos ver tu conejo"

Ronnie puso su mano en el hombro de Andie y le hizo inclinarse sobre la cintura, mostrando su vagina desde detrás, con su redondo trasero. "Mo," ordenó Ronnie, "en el primer cajón hay un consolador con correas, cógelo y póntelo." Mo abrió el cajón y cogió un gran consolador negro duro, y comentó, "Ronnie, esta cosa debe tener veinticinco centímetos de largo, ¿estas segura de que quieres que lo use con ella?" Ahora una cierta nerviosidad llegó de la voz de Ronnie y respondió, "Eschucha, puta, haz lo que te dicen, póntelo ahora" Mo no dijo una palabra más, se deslizó la correa alrededor de su cintura y ajustó el gran pene en su posición. Cuando Ronnie pudo ver que estaba preparada, tenía a Mo con el monstruo alineado hacia los hinchados labios de la temblorosa rubia, preguntó, "¿Lo quieres zorra, es tu última oportunidad de echarte atrás, de lo contrario, Mo te va a follar, entendido?" "Si," respondió Andie docilmente, "hazmelo ahora, por favor" "Bien, Mo" ordenó Ronnie, "húndelo en su jodido coño, ahora". Mo se encogió de hombros y con un gran empujón enterró la gorda pieza de goma negra hasta el fondo del pequeño coño estrecho de la rubia, haciendo que dejase escapar un fuerte grito cuando su agujero fue asaltado por la gran polla, sus piernas doblándose cuando la gran polla desgarraba su vagina indefensa. El dolor era atormentador, pero cuando Mo tuvo todos los veinticinco centímetros dentro de su humeante raja, el primero de varios perturbantes orgasmos se desgarraron a través de la entrepierna de Andie. "Jesus me estoy corriendo," gritó mientras Mo la golpeaba con el depredador negro. "Fóllale mas fuerte," le riñó Ronnie, quien ahora se estaba masturbando su propia vagina a un ritmo frenético mientras Mo continuaba follándola, Andie continuó teniendo clímax, cada uno mayor que el anterior. Ronnie no pudo aguantarlo más, se puso frente a Andie y atrajo su boca a su goteante coño. La lengua de Andie serpenteó y fué directamente al botón del amor de Ronnie, que llevó a Ronnie a un violento orgasmo, probablemente su sexto o séptimo del día.

Cuando Andie se fue, ambas chicas tomaron otra ducha y se tumbaron para echar una siesta. Mo cayó en un sueño incierto, con imágenes de bonitas mujeres desnudas bailando en su cabeza. Iban a ser unas vacaciones geniales.

FIN

RELATOS EROTICOS
videochat

Prohibida su reproduccion total o parcial
Copyright © LS Interactiva Tele media S.L. 2003 - 2008 -
WEBMASTERS
CONTACTAR
INICIO

Política de Privacidad