RELATOS EROTICOS #1
HISTORIA #60
EL MASAJE
Trabajando como administrador ejecutivo para una compañía de inversión bancaria de Wall Street,
era un modo muy lucrativo pero agotador de ganarse la vida, así mientras Gary caminaba hacia su
coche tras un largo día en la oficina, necesitaba algo para relajar sus músculos tensos. Saliendo
del aparcamiento, una necesidad familiar también se estaba propagando a través de su ingle que
necesitaba alivio y deprisa, así que se dirigió a su casa de baño favorita en una discreta casa
en la cincuenta este. Cuando entró por la puerta principal fué saludado por Tom, el anfitrión del
día. Después de decirle a Tom los "servicios" que quería, fué conducido al vestuario donde el se
quitó toda su ropa y se dirigió a la sauna privada así pudo tranquilamente trabajar en la tensión
de su cuello y sus hombros. Después de media hora Gary se dirigió a la ducha y se lavó rápidamente,
pero no tenía toalla, Mike, un socio banquero entró en la habitación. Gary ahora tenía una gran
erección y estaba sacudiendo suavemente su carne frente a su amigo quien rápidamente se quitó su
ropa y orgullosamente mostró su órgano de 22 centímetros para los ojos agasajados de Gary. Acercándose
se besaron y empezaron a sacudirse las pollas mutuamente, pero antes de que se corriesen, Mike
sugirió que fuesen a la sala de masajes donde chicos de dieciocho años con penes grandes les darían
masajes de cualquier modo concebible. Tumbándose en mesas acolchadas los dos hombres estubieron
rápidamente atendidos por dos tíos buenos rubios preguntándo que qué les complacería. Gary necesitaba
una buena mamada, así que hizo que su chico se bajase a su hombría incircuncisa, y en segundos,
estaba duro como una piedra mientras el joven mamador empezaba a chupar y lamer su comisura.
Gary suspiró con satisfacción mientras sentía el comienzo de un gran orgasmo desde sus testículos
mientras echaba un vistazo para ver a Mike con dieciocho centímetros de dura polla moviéndose dentro
y fuera de su culo. Solo la imagen de ver esa gran polla en el culo de Mike le hizo disparar una
tremenda carga en la boca del muchacho. Mike también eyaculó cuando su chico disparó su carga dentro
de sus entrañas, y ya para finalizar la sesión Gary y Mike jugaron entre ellos mientras los dos
rubios se hacían un 69 hasta el orgasmo. Mientras se vestían, Gary se agachó y le dió a Mike una
buena mamada. Dios, el adoraba esa polla. Sintiéndose completamente refrescado, Gary condujo a casa
totalmente realizado, pero cuando llegó a casa, descubrió a su compañero de piso Frank saliendo de la
ducha luciendo una rabiosa erección.
Gary se acercó a su amante y le dió un largo y fuerte beso en la boca, sus lenguas se probaron
mutuamente mientras Gary dejaba que su mano cuidase del gran pene de Frank. No importaba cuantas citas
tuviese Gary, siempre volvía a los brazos abiertos de Frank, y a su dura erección. Frank tenía una
bonita polla, y parecía que siempre estubiese en estado de despertar constante, un hecho que hizo
que Gary se sintiese muy obediente a este magnificiente órgano. Era largo y grueso, de unos 23 centímetros
por quince, con una gran cabeza redonda que era suave aterciopelada al tacto y al gusto. Frank alejó su
boca y preguntó suavemente, "¿Quieres algo de esto, baby? papá quiere alimentar a su bebé de su botella."
Gary besó a su amante una vez mas y susurró en respuesta, "Mmmmmm, si, déjame tomar un poco de tu leche,
papá" Frank se quedó en el centro de la habitación con su gigantesca erección y Gary arrodillado
silenciosamente chupándola como un bebé hace con una botella. Gary estaba en el séptimo cielo, no
había nada en el mundo como la erección de Frank llenando su boca, y la sensación de su escroto, pronto
Frank le estaría alimentando con una carga completa de su dulce nectar caliente. Frank frotaba su propio
pecho y golpeaba ligeramente sus pezones mientras su compañero de piso aspiraba su durísimo pene, y en casi
un susurro, Frank le hizo saber a Gary que se estaba corriendo cuando dijo, "Ahora baby, deja que papá llene
tu boca con su semen caliente." Gary gimió con fuerza, ansioso de recibir el regalo que iba a ser disparado
pronto de la gruesa erección de su amante, y como siempre, el podía siempre decir cuando Frank estaba a
punto de correrse porque su pene le palpitaba con fuerza en la boca, y después tenía un espasmo rápido
antes de dejar suelto un torrente de esperma en su boca. Gary se sentía tan afortunado de que Frank
le hubiese elegido para ser el receptáculo de todas sus eyaculaciones, y ahora aquí estaba, preparándose
para recibir otro gran chorro de Frank. La primera carga estalló contra el fondo de la garganta de Gary,
y fué rapidamente seguida por descarga tras descarga de subsiguientes eyaculaciones que llenaron su
boca hasta inundarla. Gary codiciosamente engulló todo, saboreando hasta la última gota mientras pasaban
sobre su caliente lengua.
Cuando se levantó, Gary tenía la cabeza baja, y le contó a Frank que tenía que hacerle una confesión,
que en el camino a casa había parado parado para un entretenimiento extracurricular. Frank escuchó como
su amante confesaba haber sido un muy mal chico, y que si el pensaba que debía castigarlo, que lo entendía
completamente. Frank asintió, y le ordenó a Gary quitarse toda su ropa. Cuando Gary terminó, Frank estaba
de pié con un gran consolador anal, uno que Frank solo usaba cuando tenía que disciplinar a Gary. Gary se
estremeció involuntariamente, porque sabía de experiencias pasadas que mientras algo de placer podía ser
divino del gran juguete sexual de latex, mucho mas dolor e incomodidad iban a estar en el orden del día.
Afortunadamente Frank estaba dándole una ligera capa de vaselina KY al consolador, porque sin él, era
como conducir por una vía de tren con una espiga en tu culo. "Inclínate, Gary," le ordenó Frank,
"hasta que decidas no tener mas de esos, cómo lo diríamos, encuentros, tendremos que castigarte como
el chiquillo como el que te comportas." El consolador presionó fuerte contra el recto de Gary, pero
Frank no ahora misericordia y metió con fuerza el objeto cónico con fuerza dentro del agujero del culo
de Gary. Gary intentó evitar un grito, pero el consolador era demasiado grande para él, y dejó escapar
un largo aullido mientras el consolador desgarraba su delicado culo. Cuando finalmente llegaba a descansar,
Gary estaba estirado al límite de su posibilidad de acogerlo, e intentó desesperadamente relajar sus
músculos pero el juguete era sencillamente demasiado grande y gordo para permitirlo. Para mostar que
no estaba totalmente contento con su apuro, Frank llegó bajo Gary y lentamente masajeó su todavía flácido
pene, llevándolo gradualmente a una erección completa. Con un poco de KY todavía en su mano, Frank trabajó
sobre la suave cabeza de Gary estirando la polla, haciendo que el joven hombre empezase a sentir una mezcla
de placer y dolor. Con el agujero de su culo ardiendo como loco, y su polla en el borde de una gran
eyaculación, la cabeza de Gary estaba girando sin control. La baba empezó a salir por la comisura de su
boca y rogó a Frank que le permitiese tener un alivio. "¿Serás un buen chico si lo hago?", preguntó Frank
lleno de dudas, "Oh, si, Frank, lo prometo, lo que sea, solo déjame que me corra" rogó un casi
incoherente Gary. Frank pensó sobre ello un segundo o dos y entonces en un movimiento veloz sacudió
el consolador anal del culo de Gary y con la otra mano, sacudió furiosamente la polla dura de Gary.
Sintiendo su ano libre de su invasor y la dura masturbación de su polla, Gary liberó una caliente
carga de esperma por toda la alfombra del salón.
"Gracias, Frank, muchas gracias, prometo no volver a ser malo," balbuceó Gary muy satisfecho. Frank
sólo se rió y le dijo a Gary que limpiase su desorden. Ambos sabían que en un futuro cercano, este pequeño
juego sería practicado una y otra vez, porque Gary siempre sería un "mal" muchacho.
FIN
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