RELATOS EROTICOS
HISTORIA
El ébano que te satisface
"Qué día!" pensó Paula, corriendo a toda prisa por Marina boulevard, para ir al
banco, "estoy haciendo una cosa detrás de otra!". Sabía que estaba yendo de
prisa, claro, tenía que ir al banco, luego ir de tiendas y ,en fin, ir al salón
de belleza; pero lo tenía difícil para acortar todo para que ella pudiese llegar
en tiempo a la cita con su marido. Una copa, cena y opera, si ella pudiese
conseguir todo lo que tenía que hacer durante el día, seguramente podía gozar de
una velada agradable con su hombre!. Aparcó en el estacionamiento del banco y
prácticamente corrió hacia la puerta principal y en el pasillo central,
afortunadamente, y por no había cola, así que fue directamente al
cajero y sacó doscientos cincuenta dólares. Volvió a su coche y puso el todo
terreno en marcha y se dirigió hacia el centro comercial, sin prestar atención
de lo que estaba sucediendo en el asiento posterior, justo detrás de ella.
Mientras buscaba el reproductor de CD, su sangre se heló y parecía desmayarse al
ver a través del espejo retrovisor a un hombre joven de raza negra que le
apuntaba con una pistola en la cabeza! "No te muevas puta o te disparo!" , dijo
con un gruñido vicioso! Paula se heló, siendo atacada por el terror más
absoluto, incapaz de quitar sus ojos de aquella presencia amenazante que estaba
detrás de ella. Volvió a la realidad cuando el gritó, "Mira la carretera, chocho
loco, si no prestas atención , te vas a pegar una ostia!" Paula volvió a mirar
la carretera y desesperadamente intentaba pensar en la manera de cómo podía
librarse de este lío. Finalmente una idea alcanzó " Tengo dinero, te lo puedes
llevar todo, te vas y me dejes en paz!". El se rió de un modo duro y
despreciativo, escupiendo "Vosotras putas de clase alta siempre pensáis que todo
lo podéis comprar con el dinero pero, esta vez, zorra, no se puede" "d-donde me
estas llevando" tartamudeó ella, que intentaba racionalizar lo que estaba
pasando? " Tu piensa solamente a conducir, te diré yo cuando deberás pararte"
ordenó el " y acuérdate solo de una cosa, que yo te puedo sacar cuanto me dé
la puta gana!!!".
Condujeron durante casi 20 minutos, siguiendo Paula las indicaciones que le
daba su secuestrador. Los barrios parecían siempre más violentos, hasta que
finalmente llegaron a una zona que para ella era desconocida. "Párate aquí",
ordenó el joven , "y sal del coche!" Aparcaron frente a una vieja finca
abandonada en una desierta calle sin salida, una calle en la cual raramente
pasaba la policía. Si bien su ultimo modelo de todo terreno podía ser muy
llamativo en aquel barrio olvidado de Dios, las posibilidades que pasaran
algunos agentes de la policía eran mínimas! Con velocidad felina se escabulló
del asiento posterior y se puso en frente de ella cuando ella bajó del coche, y
aun sin ser muy grande, ella sintió la fuerza de su mano firme cuando la agarró
por un brazo. Arrastrándola literalmente, la condujo a la vieja finca desocupada
y la llevó a la segunda planta en un piso donde un hipotético living estaba
habilitado como dormitorio. Tenía una chimenea como calefacción y algunos
muebles rotos y un viejo colchón en un rincón. Digamos que no era un sitio muy
acogedor! Se lanzó a la cama y le agarró el bolso tirando su contenido al suelo.
Abrió el monedero y se llevó los doscientos cincuenta dólares que había sacado
momentos antes del banco, y luego, lentamente, terminó con las tarjetas de cré
dito. La miró y dijo: "así que te llamas Paula, huh, nunca he llamado Paula a
nadie" dijo mientras seguía revisando el resto de su documentación. Mientras
ella lo miraba revisando sus pertenencias, finalmente Paula logró tranquilizarse
un poco, llegando al punto de poder preguntarle: " Tu sabes mi nombre y yo¿
puedo saber , a cambio, el tuyo?". Le dirigió una mirada burlona, y luego le
contestó "Bueno, de todas formas no estaría mal saberlo, me llamo Lemont, mi
nombre es Lemont".
Paula supuso que debería tener más o menos veinticinco tacos, y si ustedes lo
viesen, no era feo, pero , de todas formas, la cosa que más le impresionaba de é
l , eran sus reflejos felinos, parecía moverse con una facilidad que era
realmente extraordinaria. Cuando terminó con su monedero, el volvió a dirigir su
atención nuevamente hacia ella. "Levántate y ponte allí" ordenó , durante todo
el tiempo mantuvo su mirada pegada a su cuerpo. Ella sintió otro escalofrío por
todo el cuerpo, el era sensual de naturaleza, ya qué ella podía sentir que los
ojos del joven la veían como si no estuviese sin ropa. Ella rechazaba aquella
idea, pero la aura sexual que flotaba en la habitación se podía cortar con un
cuchillo. Ella venía de un mundo rico, de clase alta, nunca se había dignado
mezclarse con los "barriobajeros", y había hecho sexo solamente con su marido
abogado, y no era exactamente la más apasionante relación del mundo, en sus
veintitrés años de matrimonio, ellos hacían sexo solamente con la luz apagada, y
su marido encima, así que podía decirse que toda su vida había sido acomodada.
Ahora se encontraba enmedio de una sucia y sombría habitación, junto con un
hombre obviamente inestable psicológicamente que le acaba de robar y secuestrar,
y encima ella estaba segura que podía violarla o aún hacer otras cosas peores,
pero por un extraño motivo ella no estaba asustada!!!
Lemont se acercó a ella y empezaba a inspeccionarle como si fuese una cabeza de
ganado , cogiéndole y diciendo:"No estas mal para ser una vieja puta blanca ,
que tienes escondido bajo de este suéter hija de puta?". Sonaba como una
pregunta retórica, así que se quedó inmóvil y no dijo nada. Fuera de la nada el
joven sacó una navaja y el ruido seco de la misma cerró la calma que reinaba
en la habitación. "Vieja", entonó el, "No te lo voy a pedir más!" blandiendo el
arma de un modo amenazante!!! Paula sintió nuevamente una punzada de miedo en su
barriga, pero de todas forma sabía que si se resistía el la violaría, y
probablemente la mataría, por lo que lentamente levantó su cardigan abultado
por encima de los hombros y lo dejó resbalar por los brazos hacia al suelo.
Intentó esconder el sujetador con los brazos, pero Lemont la agarró por la
muñeca y le dijo que los dejara en su lugar. Entonces , él cogió el cuchillo y
lo metió entre sus pechos y con un rápido gesto cortó con destreza su sujetador
en dos trozos, provocando que sus grandes pechos se libraran del sujetador. El
aire frío junto a la tensión sexual del momento hizo que sus pezones se
endureciesen, mientras Lemont jugaba con sus tetas, pellizcandole los pezones,
lo que causaba gemidos en su respiración ; ahora no se sentía perdida con este
hosco joven. "Ja, ja, ja" sonrió rudamente, "como se han puesto duras tus tetas,
ahora quitate el resto de tu ropa…ahora!" Paula desabrochó su tejano y se lo
quitó en un segundo, arrastrando al mismo tiempo también las bragas, dejando
claramente su rubio arbusto bien arreglado expuesto, permitiendo un acceso fácil
a Lemont a sus partes intimas. El alargó las piernas de la mujer y fuertemente
le toqueteó su vagina que ya estaba excitada, provocando dolor mientras estaba
segura que ahora le daría un par de buenos golpes en su clítoris excitado.
Paula nunca se ha sentido tan humillada o tan cachonda en toda su vida!
Seguramente su marido no la hacia sentir como una puta , mientras este joven
negro no solo la hacia sentir como una guarra, sino que conseguía la manera de
hacerla gozar!! Era obvio que a él le gustaba su cuerpo, aunque utilizando un
crudo lenguaje callejero, lo que todavía fortalecía el ego de ella al pensar
que podía excitar un barriobajero con experiencia como Lemont!
Paula estaba completamente segura de lo que pasaría, pero cuando Lemont la
empujó al suelo , ella dudo de si estaba a la altura de la tarea! . Él se
desbrochó el cinturón, y ordenó a Paula que le quitase los pantalones.
Temblando ella con las manos, se vió obligada a agarrarse a los pantalones de é
l, tirándolo al suelo. Le dejó solo con unos calzoncillos tipo bañador de color
morado muy ajustados que dejaban entrever un buen plátano! Paula alargó
involuntariamente la mano y acarició la protuberancia, no creyendo en semejante
tamaño, y sin que el joven se lo hubiese pedido, con cuidado ella le bajó los
calzoncillos, permitiendo que aquel pollón saliese de su prisión de nylon.
Normalmente Paula podía sentir la polla de su marido solamente en la oscuridad,
pero el órgano de Lemont era por lo menos el doble que el de su marido; y,
mientras en su normal vida sexual no había lugar para el sexo oral, Paula no
podía resistir a la atracción que aquella larga polla provocaba en ella, por
lo que se inclinó hacia delante y con cautela acomodó aquel capullo del color
morado en su boca, "Dios mío, es suave y delicado, me parece casi de
terciopelo!" Ella se volvía mas agresiva, moviendo arriba y abajo el capullo de
él en su boca, pajeando el mangón en aquella manera. Lemont la animó, siguiendo
con su pene erecto, y muy contento de dejar que aquella blanca chupa polla le
cuidara. Paula no podía creer en lo que estaba haciendo! Esta era la primera vez
que chupaba una polla y descubrió que era la cosa mas excitante que había hecho
sexualmente. De hecho, la mera presencia de aquel rabo imponente en su boca le
estaba haciendo babear su vagina como un perro que tiene sed. Ella supuso que el
no le haría caso, pero cuando Paula llegó abajo, notó que se estaba toqueteando
furiosamente el coño con la mano libre y mientras ella se estaba poniendo
cachonda, Lemont podía sentir el tensamiento de sus huevos, lo que significaba
que estaba casi alcanzando el climax.. Paula también lo pudo advertir, y de
repente sintió el impulso de tragarse toda la leche de aquel magnífico órgano.
Su mano se volvió borrosa sobre su mango, moviéndolo arriba y abajo muy
rápidamente, en cambio la otra mano estaba ocupada en el follar su chocho
caliente! El primer chorro de leche que golpeó su garganta, causó que su concha
se contrajese en un orgasmo arrastrando sus lomos, mientras la boca desbordaba
de leche caliente! , y que llevó a Paula a un frenesí de placer sexual!
Fuera estaba oscureciendo, y en este momento el marido la estaría buscando,
aunque no creyó que llamase a la policía. Ella y Lemont estaban tumbados en la
cama, con una linterna potenciada con pilas que iluminaba la habitación mientras
Paula acariciaba la polla de Lemont, mirándola en una manera impresionada y
encantada, nunca en su vida había sido tan atada a alguien o a algo! A ella le
parecía que contuviese súper-poderes sexuales que le hacia sentir como una
esclava en su irresistible presencia. Ahora el pollón estaba nuevamente hinchado
y listo para el uso, si bien hacía pocos minutos que había descargado su
imponente carga en aquella boca de buena acogida! Lemont amablemente acarició
el pelo de Paula, y dijo: "Okay, niña, sube arriba, que tu papi te monta!!!!"
con las piernas temblorosas, Paula montó a horcajadas y dejó que Lemont
introdujera su trozo de carne dentro de su chocho, y una vez que el capullo
estaba dentro, lentamente se balanceaba adelante y en atrás, conduciendo este
carnoso trozo de carne de color ébano profundamente en su coño estrecho. Cuando
todos los veintidós centímetros entraron en el chocho, Paula se asintió y movió
su culo, haciendo que su polla larga pudiera entrar aún más en profundidad. Se
sentía totalmente satisfecha, por y ahora sabía lo que significaba
ser poseída por un verdadero macho! Estaba tan encantada del sentirse
satisfecha, que quiso nuevamente ser satisfecha, pero esta vez más a tope, así
que se inclinó hacia delante y puso sus pechos sobre Lemont y susurró al oído,
"Dámelo a tope, fóllame a tope!!!" Sin decir una palabra, las caderas de Lemont
empezaron a moverse arriba y abajo, conduciendo su pene dentro y fuera de su
chocho indefenso. "Dios mío", gimió Paula, "fóllame a tope", suplicó,
aprovechando de de verdad el primer polvo en toda su vida! La polla de Lemont
estaba ahora rasgando dentro y fuera con abandonada brutalidad poniéndose boca
arriba y luego continuó su asalto cruel en su rubia vagina! Paula abrigaba las
espaldas de el con su piernas, intentando desesperadamente de agarrarse a su
amante negro, y ella no se lo podía creer que era posible correrse de una manera
tan animal como había hecho ella hace pocos minutos, cuando las primeras olas
arrastraron sobre ella, y tuvo un climax aún mas animal cuando su concha fue
apaleada por este negro de tamaño monstruoso, induciéndola al más increíble
orgasmo que tuvo en todas su vida!
Mientras ellos estaban estirando en la cama abrazándose, en una euforia post
coito, Paula besó Lemont a la mejilla, y le informó que tenía que irse. El
empezó a protestar , pero Paula explicó que era muy difícil explicar su ausencia
y no quería herir a nadie, porque si estaba allí por mucho tiempo, la policía le
habría seguramente implicado, y bueno, iría a la cárcel. El asintió la cabeza y
le dijo de seguir adelante y de irse a vestir. Cuando estaba lista para irse, el
le ofreció los doscientos cincuenta, que el le había robado aquella mañana pero
ella solamente sonrío y dijo "Quédate con el dinero Lemont que por el polvo
valía la pena de gastar doscientos cincuenta dólares!"
FIN
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Prohibida su reproduccion total o parcial
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