RELATOS EROTICOS #1

HISTORIA #93

GEMELOS

Alicia envolvió la bata alrededor de su ágil cuerpo desnudo y recorrió suavemente el pasillo enmoquetado hasta la habitación de su hermano gemelo Alexander de dieciocho años. Llamó a la puerta, y sin esperar respuesta, la abrió y entró, encontrando a Alex tumbado en su cama leyendo su libro de historia, y solo levantando la vista cuando su hermana preguntó, "¿Preparado para nuestros besos de buenas noches?" "¿Dónde está la gente?", preguntó él, mientras colocaba el marca páginas en la página 273. "Están en el piso de abajo, viendo las noticias, algo sore el Presidente practicando sexo con otra interna." "Un hombre con quien estoy de acuerdo", dijo Alex, "pero el idiota sigue siendo pillado", rió. "Vamos a ser rápidos rápidos con ello esta noche, ¿vale?" preguntó Alicia, "la pasada noche casi fuimos pillados porque te tomaste tu tiempo" "No puedo evitarlo si tienes el conejo más bonito de toda la escuela," suspiró, mientras abría la parte delantera del albornoz rosa de su hermana. Cuando la bata cayó abierta, la primera cosa a la que le echó un vistazo, como siempre, fué la gruesa mata roja que cubría los abultados labios vaginales de su hermana. "Dios mío, Al," farfulló él, "nunca me canso de darle el beso de buenas noches a este conejo, es tan regordete y lleno, sencillamente lo adoro" "Bien dáte prisa y hazlo," le imploró ella, "he de volver a mi habitación." Alex asintió con la cabeza y se inclinó y le dio a la vagina de su hermana un profundo beso francés, dándole a su pequeño clítoris un rápido golpecito mientras empujaba su lengua por su húmeda raja. Su atención entonces rápidamente se dirigió a sus atrevidos pechos jóvenes, con pezones rosas, perfectamente proporcionados, una talla 90, justo el tamaño para llenar una copa de champán. Hambrientamente le dió a cada pezón una larga chupada, haciendo que se arrugasen en el aire frío del dormitorio. Alicia cerró su bata y dijo, "Vale, rápido, bájatelos para mí"

Alex puso sus pulgares en la cinturilla de sus calzoncillos y los deslizó hasta sus muslos, mostrando su duro pene a la caliente boca de su hermana gemela. "Oh, Alex," susurró fuerte Alicia, "adoro el modo en que se eleva, y está tan dura". Arrodillándose, la joven chica abrió su boca y le dió a su hermano unos rápidos diez segundos de sexo oral, dejando que sus labios se deslizasen sobre la suave cabeza, pausándose para hincar su lengua en el pequeño agujero de la punta de su pene. Alex gimió, esperando que ella le dejase eyacular en su boca, pero desafortunadamente, ella se levantó y ya estaba saliendo por la puerta diciendo, "Buenas noches, Alex," por encima de su hombro mientras cerraba la puerta. Alex se quedó mirando su furiosa erección, y tomándola en su mano, le dió una dura sacudida que resultó en un chorreante orgasmo. "Habría sido mejor en la boca de Al," pensó abatido, mientras usaba su ropa interior sucia para limpiar todo. "Me pregunto si Alicia se está trabajando su clítoris," se preguntó en voz alta, mientras se volvía a subir a la cama, "oh, bien, al menos me he corrido," dijo, mientras volvía a sus estudios. Tenía, de hecho, razón en una cosa, su hermana estaba metíendose el dedo furiosamente por su raja mientras pensaba en la dura polla que acababa de chupar hacía no mas de cinco minutos, y como siempre, su orgasmo fue largo y duro, su joven vagina ahora tan necesitada de su liberación diaria. Lamió el jugo de sus dedos, y se quedó dormida soñando con erecciones, grandes y gordas erecciones.

La mañana siguiente mientras caminaban hacia la escuela, Alex vacilante le preguntó a su hermana si alguna vez había pensado en el coito. "Sabes que si, Alex," le respondió ella, "pero ambos estuvimos de acuerdo en que sería peligroso para nosotros follarnos, y no voy a correr el riesgo." "Oh, estoy totalmente de acuerdo contigo," contextó Alex, "estaba pensando más en la línea de intentarlo con alguien más, ya sabes, como tal vez alguien un poco mayor" "He estado pensando lo mismo," respondió Alicia, "pero no tengo ni idea de con quién podríamos hacerlo, ¿y tu?" "Realmente no," respondió tristemente Alex, "pero como estamos juntos en esto, podemos al menos empezar a buscar a la gente adecuada" "Si," asintió ella, "vamos a buscar".

Esa noche, cuando Alicia se deslizó en la habitación de Alex para su "beso" de buenas noches, Alex le anunció que tenía una idea de quienes podrían usar de compañeros sexuales. "¿Quienes son?" preguntó excitada Alicia, "¿los conozco?" "¿Sabes los gemelos O'Brian en decimo segundo grado?" preguntó Alex, "bien creo que serían perfectos" Alicia pensó en ello un momento, y respondió, "Creo que es una idea espléndida, Alex, vamos a intentar hablar con ellos mañana" "Bien," respondió él, "lo haremos a la hora de la comida, normalmente se sientan separados, esto nos dará una oportunidad de hablar con ellos a solas." Alicia entonces se abrió la bata y dejó que Alex comiese en su ya húmeda vagina, su mente derivó, preguntándose si Dan O'Brian tendría una gran polla colgando entre sus piernas. Aunque Alex solo llevaba lamíendole durante un minuto, Alicia no pudo controlar su vagina y su dulce cuerpo joven se tensó cuando un duro orgasmo le recorrió desde su húmedo conejo. Alex se quedó un poco sorprendidopor la rápida erupción del coño de su hermana, pero eso eran buenas noticias para él, porque su trato siempre había sido que si uno se corría, el otro también tenía que hacerlo. Alex se levantó de un salto y literalmente arrancó los calzoncillos, su dura erección oscilando a la vista. Alicia suspiró, se arrodilló, y tomó la dura polla en su suave boca húmeda, chupándola profundamente, su lengua girando alrededor de la suave cabeza. El intentó aguantarse todo lo que pudo, pero lamentablemente, Alex pronto llenó la bonita boca de su hermana con su esperma, que ella hambrientamente tragó, con cuidado de no perder una sola gota. Tras recuperar fuerzas, Alicia dijo, "Mañana en la comida contactaremos"

Dan y Donna O'Brian estaban sentados como siempre, solos en una hilera de mesas al fondo del comedor. Alex y Alicia llevaron sus bandejas de comida por el pasillo hasta donde los gemelos de decimo segundo grado estaban comiendo cuando Alicia preguntó, "¿Podemos unirnos a vosotros?" "¿Por qué no?" respondió Dan, mientras cogía su cartón de leche y tomaba un sorbo. Los gemelos Paxton se sentaron, se presentaron y escarbaron en su comida, haciendo los comentarios usuales de niños cuando solo están pasando el rato. Finalmente Alicia cogió el toro por los cuernos y rompió con un, "Alex y yo hemos estado observándoos durante algún tiempo, y estamos bastante seguros de que sois como nosotros" "¿Qué quieres decir con, como nosotros?" preguntó una cautelosa Donna O'Brian. "Mira," cortó Alex, "podemos ver que vosotros dos estais siempre juntos justo como nosotros, y pareceis más íntimos de lo que normalmente son un hermano y una hermana normales." "¿Y qué?" replicó Dan, "nos gusta nuestra mutua compañía, ¿es eso un crimen?" "No," respondió Alicia, "pero tu y yo sabemos que vosotros estais más cerca de lo que nadie más en el campus sabe, pero nosotros lo sabemos, porque somos lo mismo que vosotros." Ambos Dan y Donna se giraron y se miraron, y volvieron a mirar a los dos intrusos, mientra Donna decía, "No importa lo que penseis, no podeis probar nada." "Escucha," dijo Alicia tranquilizadoramente, "no estamos aquí para causaros ningún problema, pero ambos sabemos cómo es una relación como la nuestra, y nosotros, esto es yo y Alex, sentimos que podríamos quedar después de la escuela y tal vez conocernos mejor, un cambio de ritmo si quereis, porque sabemos que vosotros probablemente no hayais hecho lo que ambos necesitais tan desesperadamente y quereis hacer, ¿me equivoco?" "Tal vez," respondió lentamente Dan, "pero vosotros dos sois solo 'juniors', demasiado jóvenes para este tipo de cosas, ¿no crees?" Alicia se levantó y dijo, "Mírame, Dan, tengo el cuerpo de una mujer, con una joven vagina que necesita atención constante, y Alex, tiene una polla que es una pieza de acero, y créeme cuando te digo, que puede levantarse de una eyaculación tan rápido como es posible." Donna entonces preguntó, "¿Estamos hablando aquí de que los chicos nos follen, nos quiten la virginidad?" Los cuatro se miraron alrededor de la mesa unos a otros y Alicia respondió, "Si, eso es, los chicos nos follan y nos quitan la virginidad" Todos estuvieron en silencio un momento hasta que Donna respondió, "Bien, estoy de acuerdo, digo que lo hagamos, ¿qué hay de ti Dan?" Dan lo pensó unos segundos, mientras le echaba un vistazo a Alicia y respondió, "Si, vamos a hacerlo, creo que estamos todos preparados." "¿Cuándo?" preguntó Alex "¿Qué tal esta noche en nuestra casa después de la escuela?" dijo Donna, "nuestra familia trabaja hasta las cinco y media". Todos estuvieron de acuerdo y quedaron en encontrarse en la puerta principal después de la escuela, caminaron seis manzanas hasta la casa de los O'Brian. Alicia y Alex dificilmente podían esperar.

Dan y Donna vivían en una casa-rancho de tres pisos al lado de una colina en la nueva parte de la ciudad y Alicia comentó que la madre de Donna ciertamente tenía buen gusto en decoración, porque parecía sacado de una revista. Dan sugirió ir al sótano porque entía una salida que podrían utilizar en caso de que el Sr. o la Sra. O'Brian volviesen a casa pronto. "Es mejor asegurarse que lamentarlo," comentó Dan, mientras los dirigía a las escaleras del sótano. El cuarto recreativo tenía algunos sofás y sillas, una gran pantalla de televisión, y una mesa de billar tamaño real en medio de la habitación. Alicia bromeó, "Me pregunto cómo debe ser que te follen en una mesa de billar" Todos rieron, el comentario picarón sirvió para romper el hielo, porque todos parecían estar un poco tensos. Dan puso un poco de música, tomó a Alicia en sus brazos y le dió un largo y profundo beso en la boca, que Alicia le devolvió con apasionado calor. Se apartaron y Dan hizo una sugerencia, "Creo que Alex y yo deberíamos sentarnos en el sofá y veros a vosotras desnudaros para nosotros, esto hará que todos estemos en el mismo ritmo." Ambas chicas intercambiaron miradas, y Donna respondió, "Vale, si luego vosotros os desnudais para nosotras cuando hayamos terminado" "Vale," dijo Alex, "vamos a hacerlo"

Los chicos se dejaron caer en el sofá y miraron con los ojos bien abiertos como las dos jovenes bellezas lentamente empezaron a quitarse su ropa pieza a pieza. Ninguno de ellos había visto a ninguna otra chica desnuda salvo sus hermanas, así que estaban más que un poco interesados en ver el aspecto de la otra chica. Dan estaba a costumbrado a una chica un poco más desarrollada de lo que lo estaba Alicia, pero el aspecto de su ágil cuerpo delgado estaba haciendo que su pene creciese duro en sus vaqueros. De pie frente a él en solo su sujetador y bragas, tenía el aspecto de una verdadera Lolita en vivo, delgadas caderas, pequeños pero perfectos pechos y un aspecto enojadizo que volvería loco a cualquier hombre. Alex por otra parte, estaba viendo el cuerpo de una mujer totalmente desarrollada por grandes y pesados pechos presionando su fino sujetador, y caderas se esparcían a lo ancho desde su abdomen liso como una tabla. Ambas chicas, ahora solo en sujetador y bragas, se giraron lentamente para dar a los chicos una buena vista de su mercancía. "Creo que están listos," comentó Donna, "¿Les damos lo que realmente quieren?" "Mmmm," musitó Alicia, "Eso creo, están a punto de estallar." "Los sujetadores primero," dijo Donna, y ambas chicas se estiraron y desengancharon los cierres se aguantaban sus sujetadores sobre sus pechos. Cuando cayeron, Alex emitió un audible gemido cuando vió la talla del gran busto de Donna. "Creo a Alex le gustas," bromeó Alicia, mientras miraba a su hermano esforzándose en mantener su erección en sus pantalones. Después las bragas tocaron el suelo, y ahora era el turno de Dan de gemir, con la mera vista de la gruesa mata púbica roja de Alicia. "Bien, Alicia," rió Donna, "Danny parece pensar que tu felpudo es algo especial" Ambas chicas entonces hicieron unas pocas poses más para los chicos y demandaron que era su turno de ver a los chicos desnudarse. Sin queja alguna por parte de ninguno de ellos, ambos Dan y Alex se levantaron de un salto y prácticamente se arrancaron la ropa, ninguno de ellos perdiendo tiempo de hacer algun tipo de actuación para las chicas. Donna hizo una débil protesta de que estaban yendo demasiado rápido, pero realmente no le importaba que lo hiciesen de un modo u otro, porque solo quería ver a los chicos desnudos y erectos, y erección es lo que consiguió. Dan y Alex, ambos tenían erecciones que estaban apuntando directamente al cielo, y mientras la de Dan era más grande, probablemente unos diecisiete centímetros, la de Alex era muy venosa y sin circuncidar, una condición que fascinaba completamente a Donna.

"Vamos a masturbarnos un poco," ofreció Alicia, "adoro masturbarme en frente de alguien, creo que soy una exhibicionista de corazón" Alex y Dan se sentaron en el suelo y los cuatro empezaron a jugar con sus genitales, los chicos empuñando sus pollas, mientras las chicas usaban sus dedos para excitar sus bonitos pequeños coños. Cuando parecía que los chicos estaban preparados para correrse, ambas Donna y Alicia se deslizaron desde el sofá y tomaron sus pollas en sus bocas. Alicia adoraba la plenitud de la polla de Dan, y hambrientamente la chupó hasta su garganta, mientras Donna por otra parte, deslizó el prepucio atrás y adelánte en la polla de Alex, fascinada por los pliegues extra de piel holgada cubriendo la cabeza de su polla. Una cosa que ambos chicos tenían en común, no obstante, era la prodigiosa cantidad de semen que producían, y las bocas de ambas chicas estubieron pronto llenas con el nectar salado que erupcionó desde los testículos de los jóvenes sementales. "Dios, adoro el sabor del semen," suspiró Donna, mientras saboreaba las últimas gotas de semen de Alex. "Yo también," contestó Alicia, "nunca me cansaré de sentir el caliente semen estallando de una dura cabeza de polla." Ahora había dos vaginas muy excitadas que necesitaban atención, así que el momento de la verdad pronto estaría a mano.

Ambas chicas se quedaron en frente del sofá con sus piernas abiertas, mostrando sus vaginas adolescentes a Dan y Alex. Los chicos se tomaron su tiempo y suavemente toquetearon los conejos de las chicas hasta que cada una de ellas estuvo goteando y temblando de excitación. Dan estaba encargándose del clítoris de Alicia con su dedo cuando comentó, "Tiene los labios muy hinchados, ¿no, Alex?" "Si, mucho" respondió Alex, "ella dice que es de nuestra familia, que todas las mujeres tiene vaginas abultadas" Alex volvió su vista de vuelta a la caliente raja de Donna, y dijo, "Realmente se pone húmeda, ¿no es así?, gotea como un grifo." Dan rió y respondió, "Has dado en el clavo, si no se lo estoy comiendo, está jugando consigo misma todo el tiempo." Ambas chicas estaban ahora jadeando con fuerza, intentando que los chicos concentrasen sus esfuerzos directamente en sus clítoris. "¿Hacemos que se corran?," preguntó Alex, "Creo que Donna está a punto de estallar" "Si," respondió Dan, "Alicia también lo necesita, ¿estoy en lo cierto, chica?" "Deja de hablar de una jodida vez y házmelo" siseó una muy caliente Alicia, todavía intentando deshacerse en la mano de Dan. Los chicos entonces se dirigieron a los dos duros clítoris con venganza, el resultado fueron ambas chicas teniendo orgasmos demoledores en sus coños frente a los dos hermanos. "¿Estais preparadas ahora chicas?", preguntó Dan, "porque yo lo he estado durante media vida."

Los chicos dirigieron a las dos chicas tambaleantes sobre la mesa de billar, donde las tumbaron sobre sus espaldas con las piernas abiertas, dejando sus vaginas abiertas. Dan se posicionó entre los delgados muslos de Alicia y alineó su erección contra la apertura de su conejo, mientras Alex miraba al chico mayor y tomando la indicación, hizo lo mismo con Donna, poniendo su polla encaminada hacia el portal del placer. A una señal de Dan, ambos lentamente empujaron sus pollas en las humeantes rajas de las dos jóvenes adolescentes, tomándose su tiempo para no causarles ningún daño indebido. El modo en que las chicas se retorcieron, era fácilmente visible que si había algún dolor era un hecho menor, porque ambas gemían de placer al sentir los duros penes en sus estrechos conejos. Cuando ya estaban encaminados, sus hormonas adolescentes se apoderaron, y los chicos furiosamente empezaron a golpear dentro y fuera de los dos coños goteantes. La sensación de una vagina en su pene era el cielo, para ambos chicos y chicas, los chicos adoraban la sensación de extrema suavidad rodeando sus pollas, mientras que las chicas por otro lado, saboreaban la sensación de erecciones brutales llenando sus jóvenes vaginas. Ninguno de los cuatro tenía realmente ningún control sexual en ese momento temprano de sus vidas, así los precipitados orgasmos fueron como trenes cargados recorriendo a gran velocidad la vía, desafiando a cualquiera o cualquier cosa que se pusiese en su camino. Alex y Dan, pudieron sentir sus testículos contraerse, una señal clara de la inminente eyaculación, mientras Donna y Alicia, por otra parte, podían sentir sus vaginas contraerse alrededor de los cartilaginosos invasores, la primera señal de orgasmo estaba muy cerca. Dan fue el primero en gritar, "Me estoy corriendo tan fuerte, adoro tu jodido conejo tanto," y los otros estuvieron pronto teniendo sus propios clímax con él, más duros y más largos que ningún otro que hubiesen tenido antes. Alex y Dan finalmente colapsaron encima de las chicas, intentando recuperar la respiración, y también para dejar que su presión sanguínea volviese a un nivel normal.

Pasaron los siguientes minutos suavemente intercambiando dulces besos, felices en el conocimiento de que habían encontrado nuevos amigos y compañeros de sexo.

FIN

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