RELATOS EROTICOS #1

HISTORIA #11

HORA DEL BAÑO

HORA DEL BAÑO Dell odiaba trabajar los feriados, lejos de casa, siempre solo, aburrido hasta el asco. No era la mejor manera para pasar Navidad para el ayudante del sheriff: los alrededores de la prisión eran una mierda y le tocaba el cuido de celdas durante todo el día.

Entre los cargos que debía desempeñar el asistente del sheriff eran atender el teléfono y cuidar a los prisioneros, bueno debería llamarse solo "la prisionera" debido a que solo había una prisionera en ese entonces en la cárcel del condado, ella estaba haciendo seis meses en la cárcel por escribir cheques falsos. "No es para nada fea esa mujer" -pensaba dell - "Con un cuerpo como ese, podría tener a un hombre rico cuidando de ella".

Exactamente a las 12 medio día la puerta del frente se abrió. Era Donna Winston, la esposa del sheriff Bill Winston, con dos platos llenos con parte de la cena de navidad: una para Dell y otra para la prisionera.

"Muchas gracias señora Winston" - dijo Dell mientras comía un buen pedazo de pavo con salsa gravy y papas - "Puedo ver porque Bill se casó con usted!, sabía que de seguro nunca pasaría hambre".

Donna sólo río y en un instante estaba en la puerta del frente y de vuelta a casa.

Dell desenvolvió uno de los platos de comida y lo llevó al bloque de celdas, donde Lila Thomas, la prisionera, estaba tendida leyendo una vieja revista "People".

"Tengo cena hecha en casa para ti Lila" - Dell lo decía mientras habría la celda y ponía la cena humeante en una pequeña mesa.

"Gracias Dell" -Lo dijo con voz de agradecimiento -"Al menos puedo tener una buena cena en navidad, inclusive cuadno estoy muy sola en la carcel" "Si" - el dijo -"Si necesita algo, solo llámeme y voy a estar en la oficina" Dell se fue de vuelta a su escritorio donde se sentó a comer su cena Eran las 10 de la noche y Dell se desperto de su siesta por el repique del intercomunicador de la prisionera.

Dell se levantó y fue a ver qué necesitaba Lila.

"Probablemente tenga que usar la letrina" -pensó él Cuando llegó a la celda, ella estaba de pie en la puerta de la celda con una toalla que le recorría el cuerpo.

"Ayudante de sheriff, estaría bien si tomo un baño? Sé que no puedo hasta mañana, pero me siento pegajosa y pensé que quizás por ser navidad podría hacer una excepción" Dell sabía que los prisioneros no podían tomar un baño a menos que hubiera dos oficiales en el edificio.

Sin embargo al ser navidad y al ver que no había recibido ninguna llamada de algún familiar, pensó que ella se lo merecía.

Abrió la celda y le dijo: -"Si, no creo que le haga mal a nadie que tomes un baño, además las cosas aquí están muy tranquilas" La guió hasta la bañera comunal y espero afuera mientras ella se bañaba.

Muy cerca de él escucho el sonido y sintió el aire caliente que emanaba el agua de la ducha que se expandía hasta el frío pasillo donde se encontraba.

Lila levantó la voz y dijo: "Gracias por dejarme bañarme Ayudante de Sheriff, realmente se lo agradezco" Antes de que él pudiera contestarle se oyó un sonido sordo que golpeó el suelo y un grito de dolor venía de la bañera.

Dell corrió hasta la bañera y entró gritando: "Estas bien? te caíste?" Cuando la encontró, ella estaba tendida de espaldas y tomándose el tobillo con las manos.

Dell cerró la bañera y ayudó a Lila con su pie.

Esta era la primera vez que la veía desnuda y decir que esa mujer era un bombón hubiera sido una ofensa.

Su pecho tenía los pezones largos y prominentes, y su expuesta vagina tenía el vello púbico negro y largo pero que de nada servía para ocultar sus descomunales labios mayores.

Ella puso su brazo alrededor de su hombro y con dificultad se sentó en una banca que estaba apoyada en la pared más lejana de la regadera.

Después de sentarse se masajeó la pierna y le preguntó a Dell si podría verificar si se había roto el tobillo.

Dell tenía la pierna herida arriba de la banca, la vagina de Lila estaba enorme y sumamente abierta. Sin saber que hacer Dell nerviosamente le chequeo el tobillo en busca de algún signo de quebradura, en ese momento Lila puso su mano sobre su jugosa vagina y empezó a tocarse suavemente.

Dell se puso de pie y le dijo que iba a buscarle una toalla, pero ella lo tomó del brazo, empujándolo hacia ella y le murmuró con voz ronca: "No tan rápido ayudante de Sheriff, han sido tres meses en que no he tenido una verga y no puedo pensar en mejor regalo para navidad que este" En ese momento Dell no podía decir quién estaba al mando de la comandancia porque su dura y gorda verga estaba enterrada en la garganta de la calenturienta prisionera.

Mientras ella se la mamaba y engullía por completo su pinga, ella lo miraba a él con su hermosa cara de ángel, pero con la obscena imagen de tener su gruesa verga en la boca de Lila.

Dell con su boca entreabierta gemía y dijo: "Me voy a acabar en tu boca amor, ya no puedo aguantar más" Lila oyendo cuán caliente estaba Dell, tomó sus testículos con sus manos y gentilmente empezó a apretarlos, como tratando de que su leche se acumulara toda en su glande mientras ella sostenía la verga con su boca.

Ella no esperó mucho para tener su lechada, porque segundos después su boca y garganta estaban inundadas de lo que parecían galones de pegajoso semen.

Con mucha paciencia ella trataba de tragarse cada gota del precioso líquido de Dell, asegurándose de no dejar caer ni una gota.

Depués de que Lila se comiera toda la carga, la primera inclinación de Dell fue salir de ahí. Si lo atrapaban cogiendose a una prisionera, bueno, tendría tanto chance de mantener su trabajo como mantener una candela encendida en medio de un huracán.

Obviamente, no se podía ir, porque la mayoría de hombres en estos casos, piensan con su verga y no con su cerebro. Entonces Lila se abrió de piernas dejando ver su grandiosa vagina.

Dell hizo lo que cualquier hombre haría, se hincó y se empezó a comer la vagina de Lila como un desquiciado.

Él siempre se había preguntado cómo era el cuerpo que tenía Lila detrás de su vestimenta de interna, y ahora que tenía la oportunidad de desporticar toda su grandioso cuerpo, él no podía tener su cuerpo lejos de el de ella.

El tenía a Lila a punto de llegar al oragsmo cuando desde la puerta del frente venían palabras que le cortaron sus fantasías como si sintiera una estocada de un toro.

"Qué putas pasa aquí?" - Exclamó agitada y sorprendida la señora Winston.

Con torpeza se puso su cremallera en la normalidad, se echó al suelo a llorar: "Por Dios, señora Winston, bueno, yo sólo estaba, digo, bueno...." "Puedo ver exactamente lo que pasa aquí" - Dijo Donna de manera ácida y rígida -"ahora la pregunta es...qué vamos a hacer para resolver esto" Dell trató de ocultar su vergüenza, pero no había cabida para esto. Donna camino hacia Lila que estaba sentada, la escupió y le dijo: "Y tú asquerosa puta?, Supongo que vas a decirme que no hiciste nada para que esto pasara" Pero antes de que Lila pudiera responder Donna Winston, tomó su dedo y salvajemente lo metió en la vagina húmeda de Lila. Donna probablemente esperaba que ella sintiera dolor, pero sorprendida como Dell, en lugar de esto empezó a mover su cabeza de lado a lado y a soltar gemidos de placer.

"Dios mío" - gritaba desesperadamente Lila Donna molía tan fuerte con su dedo la vagina chorreante de Lila y reprendía a la joven prisionera con insultos y palabras soeces la trataba como la verdadera puta que era.

Sudor salía de la frente de Donna y Dell empezaba a sentirse acosado por las dos mujeres.

Estaba claro que Lila era ahora a punto de un enorme orgasmo, y que el hecho de Donna la tratara como una puta excitaba a Lila.

Cuando finalemente alcanzó el climax, Lila gritaba de manera delirante mientras la vagina se contraía alrededor del dedo de Donna.

Olvidándose de quién la observaba Donna puso su dedo cubierto de jugos vaginales en su boca y lo lamió dejándolo completamente limpio.

Lila sabía q esto era todo lo que necesitaba Se acercó a Donna le levantó la falda y hundió su cabeza en toda su vagina. Donna se tambaleaba y se retorcía mientras Lila hacía disfrutar metiendo los dedos dentro de los panties de Donna. Lila no había dicho nada desde que Donna entró a la bañera, pero cuando sus dedos se encontraron en una vagina totalmente drenada por líquidos. Le dijo: "Dime lo que quieras, pero estas tan mojada que podría apagar un incendio forestal con este coño" Lila luego miró a Dell, que se había alejado hasta la esquina para mirar el festival lésbico, y le dijo: "Quítale la ropa, creo que necesita una buena cogida" Dell protestó con miedo pero Lila lo amenazó de no hacer lo que ellas querían le dirían al Sheriff lo sucedido. Donna, entredientes decía, que estaba bien, y que fuera hacia ella y se la cogiera. Entonces Dell encogió sus hombros y procedió a desnudar a la esposa de su jefe el sheriff hasta dejarla sin un centímetro de ropa. Donna tenía 45 años, pero segía teniendo un cuerpo exquisito para alguien de su edad. Sus enormes tetas eran un poco víctimas de la gravedad, después de haber dado a luz a 3 niños, eso sería lo mínimo que se espera. Lila continuaba penetrando a Donna con sus dedos y le dijo a Dell que la acariciara. "No tiene el cuerpo jóven como el mío pero no esta mal" -Dijo riendo mientras tomaba la mano de Dell y la metía en la vagina mojada de Donna. Lila miró a Donna y le pregunto: "Perra asquerosa, entonces escoge, mi boca o su verga" Donna apenas podía hablar debido a que Dell meneaba sabrosamente su pequeño clítoris, pero ella se las ingeniaba, mientras Dell hacía esto, para poder decir la palabra "verga", entre sus gemidos. "Dale verga" - Dijo Lila - "Quítate los pantones para que Donna pueda comerse esa pinga" Con sus pantalones hasta los tobillos, Lila hizo que Dell se sentara en la banca cerca de ella para que así la verga quedara bien parada y dura con siete pulgadas de buena pinga lista para Donna.

Donna apretó su boca y suavemente insertó el pene de Dell sobre su jugosa vagina y cada pulgada de la verga de Dell desapareció dentro de ella. Su concha tuvo una serie de orgasmos, uno tras de otro, cada uno más poderoso que el anterior. Cuando la pinga de Dell estaba totalmente engullida por el sexo de Donna, su verga empezó a escupir semen, llenando la enorme concha de ella con toneladas de leche.

Lila estaba comiendo y mamando las enormes tetas de Donna, mientras usaba su dedo para darse placer y correrse.

La mezcla de sudor, vapor y semen hizo que se formara un interesante aroma en la bañera.

Lila dejó caer el pezón de Donna de su boca y le agradeció a ambos por el maravilloso regalo de navidad que obtuvo y dijo: "Creo que podríamos llamar esto una avanzada forma de cumplir sentencias en la cárcel"

FIN

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