RELATOS EROTICOS #1

HISTORIA #63

LA EX NOVIA

Ben nunca había sido tan feliz en toda su vida. Ahí estaba en casa recien llegado de su luna de miel y preparado para empezar su matrimonio con la mujer mas bonita y adorable que un hombre pudiese esperar. Decir que su noviazo con Sarah había sido una aventura amorosa como un torbellino sería un eufemismo, porque en menos de dos meses que hacía que la había conocido en la fiesta de fin de año dada por un amigo mutuo. Ellos dejaron la fiesta cogidos del brazo y habían estado juntos desde entonces. Ben sabía en su primera cita que Sarah era la chica para él. Increiblemente bonita, con grandes ojos, pelo largo moreno, una cara como un angel y un cuerpo que pondría celosa a Jezebel. Cada vez que la miraba tenía que pellizcarse para asergurarse de que no era todo un sueño.

Seis meses después, era mejor que nunca. Ambos tenían trabajos bien pagados, y no tenían preocupaciones financieras, podían gastar todo su tiempo libre concentrándose en la cosa que mas les gustaba... follarse enérgicamente. Lo que lo hacía incluso mejor para Ben, era el hecho de que su nueva mujer, mientras parecía una maestra de segundo grado, tan remilgada y correcta, tenía el apetito sexual de una puta de cinco dólares. Sencillamente no parecía que tuviese sufiente. Y eso estaba bine para él. Sola la mera visión de ella quitándose su ropa volvía loco de lujuria a Ben. Parecía que ellos pasaban mas tiempo en la cama que en ningún otro sitio. Sarah adoraba montar la gran polla de Ben, sentándose encima de él mientras molía su conejo arriba y abajo, sus duros pechos balanceándose libres mientras se conducía a sí misma al orgasmo. Aunque no le colgaba como a una estrela porno, Ben tenía unos respetables dieciocho centímetros de carne entre sus piernas, y Sarah, estba enamorada de cada uno de ellos. Era una vida idílica para los dos recién casados, y ninguno de ellos tenía idea del terror que estaba a punto de caer sobre ellos.

Ben y Sarah estaban tumbados juntos entrelazados, perdidos en un profundo sueño cuando el despertador digital de al lado de la cama lucía en rojo suave 2.33 AM. Los ronquidos de Ben enmascararon completamente el ruido de apertura de la puerta principal mientras una figura solitaria atravesaba sigilosamente el largo pasillo, yendo directamente a la puerta del dormitorio. Quedándose fuera de la puerta y escuchando intentó discernir si alguien estaba despierto, el intruso silenciosamente empujó la puerta y gateó al interior. Las dos formas durmientes sobre la cama no fueron conscientes del sonido de una 9mm automática con silenciador sacada de su funda, sólo cuando las luces se encendieron de repente y una voz dura les ordenó estarse en silencio y no moverse, se dieron cuenta de que había alguien más en la habitación. "¿Qué demonios está pasando aquí?" exclamó Ben, mientras intentaba ajustar sus ojos a la luz, "Cierra la boca y estate en silencio," siseó una voz familiar. "Krista, ¿eres tú?" tartamudeó Ben sorprendido, "¿Qué estas haciendo aquí?" "¿Tu qué crees, estúpido?" le riñó ella, "Voy a hacer que pagues por deshacerte de mí por esta pequeña puta" Ben miró a su muy asustada mujer, quien estaba aferrada a su brazo y temblando a la vez, y ese fue el momento en que Ben se dió cuenta por primera vez del arma automática que Krista sujetaba con su mano derecha. "¿Por qué la pistola? Kris," le preguntó en una lenta voz moderada. Ella hizo una perversa sonrisa y dijo, "No creo que vosotros dos fueseis muy cooperativos sin ella" Por primera vez Sarah habló, y con una voz temblorosa preguntó, "Q-q-qué vas a hacer con nosotros?" "Oh," respondió Krista, "la pequeña puta puede hablar, lo sabrás bastante pronto, zorra" Buscando en una bolsa de lona que había traido con ella, Krista sacó una mano llena de finas cuerdas de unos sesenta centímetros cada una y después de arrojarlas a la cama, le dijo a Sarah que atase a Ben cada extremidad a una esquina de la cama. Ben empezó a protestar, pero Krista le cortó apuntando el arma hacia su nueva mujer, cerrándole la boca instantáneamente.

Cinco minutos después cuando estaba bien atado, Krista se sentó en una silla cerca de la cama, le tiró un par de tijeras a ella y ordenó, "Córtale los calzoncillos, zorra y hazlo rápido." Sin quitar la vista del arma, Sarah hizo lo que le había dicho, cortando los calzoncillos de su marido. "Mmmmm, ahora eso parece familiar," dijo Krista, mientras miraba el blando pene de Ben, "tu sabes Benny, realmente hecho de menos esa gran polla tuya, realmente lo hago," continuó, "pero parece tan desamparada, toda blanda y todo, creo que deberíamos hacer algo acerca de eso, ¿no crees?" "Krista, lo que sea que tengas en mente, olvídalo" le imploró Ben, "no tenemos nada que ver contigo" "Oh realmente, Ben, no sigas por ahí," sonrió burlonamente, "no creo que Sarah aquí presente quiera convertirse en viuda a los veintitres" "¿Qué quieres?" Sarah practicamente chillaba, "sólo dime qué quieres" "Esta es una buena chica", remarcó Krista, "buen comportamiento, como esto, bien pequeña puta, quieres saber qué hacer, te diré qué hacer, chúpasela ahora, y quiero decir justo ahora." Sarah parecía temerosa por Ben y le dijo, "Cariño, no tengo elección," y con eso agachó su cabeza en la entrepierna de Ben, tomando su gran pene en su boca. Lo intentó mientras pudo, pero Ben no pudo evitar que su hombría creciese hasta sus dieciocho centímetros de largo completos. Nunca en su vida había tenido una mujer que le pudiese chupar la polla como Sarah podía, y esta vez no era una excepción. Ella era una verdadera entusiasta de la polla y no importaba si tenía un arma apuntando hacia ella, una vez que empezaba a chupar, inmediatamente estaba bajo el embrujo del órgano. "Muy dotado Benny," comentó Krista, "muy dotado de hecho, chúpale mas zorra, siempre le gustó todo lo mejor, ¿verdad Benny?" Ben apretó los dientes e intentó contenerse, pero Sarah estaba llevando a su pene muy al borde, y en otro momento se hubiese ido. Gruñendo con fuerza, su pene se sacudió dos veces y llenó la boca de su mujer de semen mientras ella hambrienta lo bebió todo, intentando tragar cada gota. "Bravo, puta, bravo," se mofó Krista, aplaudiendo mientras decía, "vosotros dos deberíais estar en vídeos X," mientras apuntaba a una video cámara que estaba grabándolo todo lo que había pasado hasta ahora.

"Vale Krista, ya es suficiente," exclamó un Ben muy alterado, "tienes lo que querías, ahore vete" Krista rió con una risa siniestramente malvada y replicó, "Oh, pero Benny, no tengo lo que quiero, todavía no" Ahora volviendo su atención otra vez hacia Sarah, dijo, "Vamos a ver que puede hacer la pequeña puta para satisfacer a una mujer, ¿no te gustaría ver eso, Benny?, tu queridita mujer chupándome el coño, ponte aquí pequeña zorra, ven aquí o te haré una jodida viuda" Sarah no perdió tiempo en luchar, salió de la cama y se acercó a su captora mientras Krista alababa, "Es un coño muy bueno, debo decir Benny, es muy obediente" Ahora Krista se había quitado las medias y la ropa interior y estaba sentada en la silla, desnuda de cintura hacia abajo, y mientras una conmocionada Sarah la miraba, Krista abrió sus piernas y expuso su vagina mientras agregaba, "Ok, chocho, ¿alguna vez has comido uno de estos antes?" Sarah negó con la cabeza, y solo miró fijamente al lanudo coño ahora a solo centímetros de su cara mientras Krista la agarraba del pelo y forzaba su boca a su raja boqueante. "Mmmmmm, Benny, es muy buena en esto, me pregunto si no se habrá dedicado a hacer esto antes, parece ser una experta." Ben se esforzaba por liberarse de las cuerdas de nylon que le sujetaban, pero cuanto más luchaba, más tensas se ponían. Mirando a su bonita mujer comiendo el coño de su exnovia, era abominable pero era tambien muy excitante, y su dura polla era un muerto resucitado, porque Krista pronto remarcó, "Oh, Benny, parece que estás disfrutando del espectáculo" "Krista," gruñó Ben, "pagarás por esto, te lo prometo, lo pagarás" "Oh, estoy tan asustada," respondió Krista en una falsa voz temblorosa. Durante el cruce de mofas entre Ben y Krista, Sarah estaba ocupada lamiendo en ahora goteante conejo de Krista, y aunque nunca había probado uno antes, Sarah estaba sorprendida de ver que el sabor de una vagina caliente era muy excitante al menos. Krista también lo estaba encontrando excitante, porque estaba en el borde de un gran orgasmo. "Más fuerte zorra," le pidió Krista, "cómeme el jodido coño como si lo quisieses" Sarah enterrada en el caliente clítoris se había quedado entre los labios mientras su lengua daba golpecitos a la pequeña cabeza y después unos pocos golpes rápidos mas, los músculos vaginales de Krista se contrajeron haciendo que su conejo se convulsionara y llenase la boca de Sarah con un pozo de caliente jugo vaginal.

Unos pocos minutos después tras recobrar su respiración y su compostura, Krista se levantó y le dij a Sarah que se sentara en la silla donde sacó más trozos de cuerda y ató a Sarah con fuerza en el lugar. Ahora con ambas víctimas atadas, Krista puso la pistola en la mesilla y caminó hasta la cama y se subió. "¿Qué quieres ahora?," preguntó un receloso Ben, mientras miraba a su ex amante con sospecha, "Oh Benny, porqué dejar que se malgaste esta magnífica erección?, voy a hacerte lo que hace solo unos meses tu me rogabas que te hiciese, me voy a sentar en esa gorda polla y follarme a mí misma con ella, eso es lo que voy a hacer" Otra vez, demasiado conmocionada para responder, Sarah permaneció sentada en la silla y miró en silencio como Krista montaba a su marido y bajaba su coño hasta su ahora estirado pene. Cuando lo tuvo totalmente engullido, ambos aguantaron la respiración y solo se miraban a los ojos, ninguno quería hacer el primer movimiento, hasta que finalmente, Krista levantó sus caderas y empezó a conducir la gran polla dentro y fuera de su húmeda raja. "Oh Benny, no has perdido tu toque," emitió, "todavía sabes como tocar mi campana" Temeroso de ofender a Sarah, Ben intentó no mover sus caderas por miedo a que ella pensase que realmente estaba disfrutando con la follada que Krista le estaba dando, creer eso era vano, porque no importaba lo que él sintiese por ella, Krista había sido siempre una gran folladora y esta vez no era una excepción. Sus músculos vaginales agarraban su polla, intentando ordeñar su semen de su abultado escroto, mientras su cabeza giraba de lado a lado mientras mirando a Sarah a los ojos y vocalizando las palabras "Lo siento", antes de volver su atención hacia Krista. Lentamente empezó a seguir los movimientos de ella, intentando mantenerse en su ritmo, y tras varios ataques y comienzos, la cogió y como en los viejos tiempos movieron sus caderas al unísono. Juntos se llevaron al orgasmo y otra vez como en los viejos tiempos era incontrolable, como una estruendosa manada de búfalos en libertad. Casi al mismo instante, ambos incrementaron el ritmo de sus movimientos, causando que sus respectivos genitales empezasen a tener espasmos simultáneos. Era como ser lanzado de un alto acantilado, la precipitación era ireal, ambos de ellos estaban ahora en el precipicio, sus orgasmos inundándolos y despedazando lo profundo de sus almas. "Mi dios follador", Krista gimió, "siempre fuiste tan jodidamente bueno en la cama" Ben, intentando no ser muy vociferante, tampoco del todo, dejó escapar su propia cadena de epítetos, muchos de ellos invocaban el uso del término "tan jodidamente bueno". Krista finalmente cayó sobre el pecho de Ben, acurrucándose sobre él, escuchando su corazón golpear en su pecho, el resultado del increibe sexo que habían compartido. Finalmente quitándose de encima de él, Krista dió la vuelta a la cama y se puso toda su ropa después de eso fue al aparador, apagó la cámara de vídeo y quitó la cinta. "Hey Benny," preguntó, "¿Cuánto te preocupa esta cinta?"

Antes de que pudiese contestar, la lanzó a la cama y cortó una de las cuerdas que sujetaban el brazo de Sarah a la silla mientras mirando otra vez a Ben comentó, "Esta cinta es un regalo mío para tí y tu mujer, debería ser capaz de liberarse ahora que uno de sus brazos es libre, solo tenía que tener una última noche para recordarte, espero que no me lo recrimines" Ben y Sarah se miraron, ambos se aliviaron de que todo hubiese pasado. "¿Quieres decir que te vas a ir ahora?" preguntó Sarah, todavía no muy crédula de que se fuese a acabar tan fácilmente. "Es correcto queridos," respondió Krista, "Me voy ahora, nada de malos sentimientos, ¿ok, Ben?" Ben asintió mientas una pequeña sonrisa aparecía en su cara y respondía "Si, Kris, sin malos sentimientos."

Un momento mas tarde estaba fuera del apartamento y se había ido, dejando a los dos asombrados amantes a sus libre albedrío. Sólo le llevó a Sarah unos minutos liberarse a sí misma y despúes a Ben de sus cuerdas. Cuando finalmente estuvieron libres, Ben cogió la cinta y la sujetó en sus manos, solo mirándola. Ambos debían estar leyendo sus mentes mutuamente, porque en el mismo momento ambos miraron el vídeo y la televisión en la librería en el otro lado de la habitación. Se rieron juntos, y Ben abrazó a su mujer mientras ponía la cinta en la máquina y la encendía. "Quiero ver la parte donde le estás comiendo el conejo," dijo en broma, "Oh tuuuu" le replicó, y ambos rompieron a reir.

FIN

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