RELATOS EROTICOS #1
HISTORIA #21
LA CANGURO
Clara miraba hacia el exterior de la ventana para ver si Bárbara llegaba. No era
que le importase de verdad, si bien ella ya se encontraba lista para irse y
estaba un poco inquieta mientras esperaba que aquella canguro de dieciocho años
llegase a su casa. Era tan práctico tener Bárbara como canguro , pues no tenía
que preocuparse en llamar a alguien que no conociese, sobre todo después de
haber oído un montón de historias de horror sobre las canguros! Unos minutos
después, Bárbara tocó a la puerta y entró en el pasillo principal. Clara estaba
apenas empezando a ponerla al tanto sobre el lugar donde ella estaría y sobre
como podría ponerse en contacto con ella, cuando de repente Bárbara empezó a
llorar. Clara sorprendida por aquella reacción dejó de hablar y se acercó para
abrazar aquella adolescente sollozante.
Con los brazos entorno a los hombros de la joven la condujo hacia un grand sofa
y le preguntó lo que le pasaba. "Mi novio me quiere dejar pero yo no lo quiero
dej…sigh , sabes, no quiero dejarle" "Quieres decir que te quiere dejar de
alguna manera?" preguntó Clara, ella asintió con la cabeza y lloró más fuerte.
"Los chicos son todos unos cerdos" dijo la joven canguro. Clara pudo sentir las
mejillas de la joven contra sus pechos, mientras la abrazaba. Era una situación
tan irreal que ella misma podía creer que se estaba excitando al abrazar a la
joven!! En los dos últimos dos años se había convertido en un chiquilla muy
guapa y aunque no estaba rellenada del todo, tenía las curvas suficientes para
que la gente la pudiera considerar como una mujer y no como una niña! Sus pechos
eran respingosos, si les queremos encontrar una correcta definición y aunque si
bien no eran grandes, parecían perfectos en aquel cuerpo juvenil. Ahora Clara
se acordó de cómo se excitó al ver a Bárbara en bikini en la piscina de casa
durante el verano pasado. La cosa divertida es que la chica no tenía ninguna
idea sobre el efecto que hacía no solamente en los hombres, sino en ella tambié
n! Ahora Clara intentaba de calmar la chica y tal vez ayudarla a resolver sus
problemas.
Unos minutos después Bárbara se calmó y le contó a Clara que su novio le había
dado un ultimátum… "O sexo, o a la mierda!" Bárbara le confió que no solo nunca
había hecho sexo, sino desconocía cualquier practica sexual. "Yo también lo
quiero, pero no sé como hacerlo, me podría ayudar señora Guerrero?", le pidió
Bárbara, "Yo necesito que me ayude de verdad!" Clara la miro en los ojos y dijo
que sí con la cabeza. "Qué quieres saber, cariño?" le preguntó Clara. Bárbara
estaba un poco perpleja en el ver que Clara le puso las manos sobre sus tetas y
empezó a frotar su pecho y luego le pidió a Clara sobre el placer que se siente
cuando un chico chupa los pezones de una chica. Entonces ella le hizo ver que el
suéter de la niñera revelaba el encaje del sujetador blanco que gentilmente le
cubría los pechos! "Me siento tan asustada cuando Miguel me les toca y me siento
tan sucia dentro, yo puedo sentir que los pezones se endurecen y me pongo tan
nerviosa que la única cosa que puedo hacer es pararlo!" "Míralos ahora, se ponen
rígidos con el toque de mí misma mano!" Se podía ver el perfil de sus pezones
que se veían a causa de la tela transparente de su sujetador! Involuntariamente
Clara consiguió acariciar los duros trocitos, haciendo que Bárbara soltara un
gemido audible cuando Clara empezó a masajear el pecho a través el sujetador.
Entonces Clara puso la mano detrás del encaje de Bárbara y lo desabrochó,
librando su joven pecho. Ahora Clara empezó a gemir! Bárbara tenía los pezones
más maravillosos que hubiera visto! Eran lo que se podían decir "hinchados"!
Eran pezones demasiados grandes por el tamaño de su seno y que estaban siempre
en un constante estado de plenitud. Hinchados. Eso era la perfecta descripción
por aquellos modelos de perfección de color rosa! Después de cubrir las tetas
con sus manos, Clara inclinó la cabeza y empezó a lengüetear uno de sus pezones.
Bárbara estaba en éxtasis y la suplicó que les chupasen más duramente y Clara
sin precisar de ningún estímulo, abrió la boca y se puso uno de sus pezones en
aquella boca hambrienta! Dios qué bueno! Bárbara gimió cuando aquella chupada
de tetas hizo que su chocho se mojara de forma tan inverosímil!
Ahora Clara intentaba sacar el tejano de Bárbara para que pudiera ver aquella
concha ardiente y después de algunos fútiles minutos, Bárbara se inclinó y los
hizo resbalar sobre sus caderas de niña. Ahora las únicas cosas que tenía que
quitarse eran los calcetines de color rojo brillante y las bragas de color
blanco con rositas. Cuando Clara miró aquella joven maceta, sintió que su coño
empezaba a mojarse incontrolablemente! Con las manos temblantes, empezó a
desnudarse delante de aquella atenta joven y se dio cuenta que Bárbara nunca
quitó los ojos del cuerpo, ahora desnudo, de Clara. Clara se sintió como una
zorra pero no se preocupó, todo lo que quería ahora era el poder tener este
chochito todo para ella! Ella se sintió en el sofá y acercó Bárbara hacia ella
por lo que sus tetas se podían machacar juntas. Luego se besaron profundamente
mientras sus pezones se frotaban recíprocamente mientras ambas mujeres estaban
ahora listas para explotar!!! Clara alargó la mano y quitó aquellas bragas
mojadas de Bárbara y tuvo otra sorpresa…para ser de su edad Bárbara tenía un
chocho muy peludo! Un chocho felpudo de pelo negro con un par de labios
vaginales muy hinchados y muy abiertos! Clara preguntó a Bárbara si ella había
tenido un orgasmo alguna vez. Bárbara susurró "Solamente con mis manos" Clara
sonrió, la besó y luego se deslizó bajo del sofá hasta que su boca respirara el
aire caliente de la rajita de Bárbara! "Q-Qué estás haciendo?" gimió Bárbara.
"Esto" le contestó Clara, y con esta palabra ella clavó la lengua dentro del
chocho de Bárbara! En pocos segundos explotó su humor en la boca hambrienta de
Clara cuando un orgasmo de una potencia brutal arrasó por todo su joven cuerpo!
Después, con los pechones todavía duros, Bárbara dio a Clara un beso y un abrazo
y lo agradeció con profusión! Clara sonrió cariñosamente y luego dirigió sus
propios pezones hacia la boca saciada de la joven. "Cállate y chúpales!" ,
ordenó Clara! Estaba dando su primera lección!
FIN
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