RELATOS EROTICOS

HISTORIA

LA REUNION PORNO

Scott Reuden tamboreó los dedos en el volante de piel, haciendo tiempo, con el ritmo que provenía del auto radio. De todas formas, no estaba concentrada en la música, sino sobre la veintésima reunión de instituto que se tenía este fin de semana en su ciudad natal. Durante esos años había obtenido fortuna con su compañía de software, así que por lo menos no tenía que trucar las historias sobre su vida! Llevaba quince años que faltaba de Maplewood, la ultima vez fue al enterramiento de su madre, así que realmente no tenía ninguna idea de volver hasta que recibió la invitación por correo. Distaba ochocientos kilómetros, y le parecía bien cambiar la tensión de la gran ciudad por la calma pastoral de la verde campaña. Después de casi una hora, Scott podía distinguir la torre del agua que tenía pintado todo en torno a ella hojas de arce. "Todavía la miras como si fueses tonto" pensó cuando bajó hacia la calle principal, maravillándose por cada mínimo cambio que había hecho la ciudad en todos esos años. La tienda de ropa de Patterson se encontraba siempre en la esquina, y la tienda de Jenkin aún ostentaba el mismo letrero al neón rosa que permanecía allí desde que era un adolescente. Los recuerdos lo llevaban atrás en el tiempo ,en cada tienda vieja, casa o parque que veía. Giró a la derecha por calle Elm, y siguiendo dos bloques más adelante se dirigió hacia su vieja casa. Fueron añadidas contraventanas delante de las ventanas, y lo que una vez fue decorado de blanco ahora lo era de una tonalidad de color tierra, pero por Scott seguía siendo su casa. Miró al reloj y se dio cuenta que la recepción había ya empezado, así que puso en marcha motor y se marchó hacia el instituto. La estructura de ladrillos rojos desproporcionadamente baja que era el instituto de Maplewood solía formar parte de la orilla este de la ciudad al final de calle Bluff, pero ahora, una nueva subdivisión se levantaba en torno la escuela, formando una parte más del vecindario. Un gran cartel que estaba colgado en la puerta principal daba la bienvenida a la reunión. Una vez en la finca, otro cartel guiaba a los huéspedes hacia el gimnasio, donde se encontraban adornos de papel crepé colgados en las paredes y en el techo. La mesa que contenía las etiquetas con los nombres era gestionada por dos señoras sonrientes que Scott no reconoció, pero lo saludaron como si fuera un viejo amigo. Recogió su etiqueta con el nombre, y se dirigió hacia la bola del punch y él mismo se sirvió una bebida y luego empezó a circular por la habitación intentando encontrar a alguien con quien rememorar los viejos tiempos. Fue una voz que vino a sacarle rápidamente hacia el pasado , haciéndole girar. "Scott Rudden, hace veinte años que no te veo, donde has estado?" , pidió aquella voz femenina "Hola señora Foley", contestó, "si, creo que llevo veinte años, la ultima vez que estuve en esta en esta casa fue hace quince años para asistir al funeral de mi madre". "Bueno", contestó ella . "Tu tienes una muy buena pinta". "No puedo quejarme". Scott continuó, "Estoy casado y tengo dos hijos, y tengo un buen trabajo en Chicago". "Está aquí tu mujer? Me gustaría conocerla" preguntó Miss Foley, Scott siguió explicando que su mujer es enfermera y que tenía que trabajar aquel fin de semana, sin que pudiese escaparse; así ,agarrando a Scott por un brazo, dulcemente lo dirigió hacia la gente y lo condujo hacia la entrada para salir hacia la tranquilidad de los pasillos oscuros del instituto y exclamó, "Es mejor aquí, allí apenas puedes oír a tu propio pensamiento!". Ambos sorbían su ponche mientras paseaban por los pasillos desiertos, y rememorando los viejos tiempos cuando recorrían por las distintas aulas. Scott no quería admitir, ni siquiera a sí mismo, pero la verdadera razón por la cual había regresado y acudir a esta reunión no era la de ver a los viejos colegas de instituto, sino que esperaba ver nuevamente a Miss Foley. Cuando el frecuentaba el instituto, Miss Foley era el prototipo de la chica mona, y mas de un estudiante había soñado con lo que tenía escondido abajo esos vestidos muy apretaditos! Ahora para no entrar íntegramente en la historia, pero no Scott había visto lo que tenía escondido bajo esos vestidos, sino tenía la respuesta a las dudas encontradas hasta aquí! Era una historia que la mantuvo en secreto durante todos esos años, ni siquiera la reveló a sus amigos veinte años atrás cuando se consideraba súper-afortunado. Así era como ahora paseando por los pasillos con la mujer que por una vez le había hecho probar el placer del sexo , soñaba en ese preciso momento y se preguntaba si ella estaba pensando en la misma cosa que el?! "Scotty" ella empezó, "No se lo he dicho a nadie lo de nuestra pequeña, ejem, aventura, y ahora que estas casado, no pienso para nada en molestarte" "Estaba pensando en la misma cosa", remarcó el, "O sea, lo que pasó entre nosotros, claro!". Ella estaba visiblemente relajada y continuó hablando, "Bueno, tu estabas tan flaco y tan indefenso, no sé lo que me llamó a la atención de ti, tal vez solo tenía el impulso de hacerte de madre, y una cosa lleva a la otra!" Scott asintió con la cabeza, y replicó " Y tu eras, y eres guapísima, y la sensación de ver tus pechos enormes era lo máximo que un chiquillo podía desear!!!!!" "Es muy bonito lo que me has dicho", dijo ella, sintiéndo que sus pómulos se enrojecían por la vergüenza mientras seguía hablando: "En cambio tu eras tan mono cuando me chupabas los pezones, pero lo que realmente me sorprendió fue cuando te quité los calzoncillos y encontré aquel pollón que estaba colgado entre las piernas de aquel chiquillo tan flaquillo!!", ahora era Scott quien se estaba poniendo rojo, recordando como reaccionó Miss Foley cuando saltó fuera delante de ella, en toda su plenitud y en toda la erección de su duro pollón. Ahora estaban yendo hacia la sala que se encontraba justo al lado y que estaba entre otras, la sala de los profesores. Miss Foley sacó una llave, abrió la puerta, y empujó a Scott hacia dentro de la sala, mientras encendió la luz y cerró la puerta que estaba detrás de ellos. "Tomé la libertad de arriesgarme, porque estaba segura de que tu vendrías a la reunión y me preparé por ti", ella se ofreció, y en un solo movimiento sacó el vestido por el dobladillo y se lo levantó sobre su cintura. Scott resopló todo el aire que contenía aquella habitación, así que vio el chocho sin bragas de Miss Foley y que era siempre el coño más peludo que hubiese visto en su vida, denso y rizado, tenía la forma de la perfecta uve! Ella se sintió en el sofá y con las piernas abiertas, dijo, "Si bien me acuerdo, se que gozabas comiéndomela!!". En un segundo Scott estaba de rodillas, saboreando el aroma de aquel chocho caliente, resoplaba como un animal salvaje por aquel excitante perfume! "Hazme Scottie lo que solías hacerme" ella imploró, abrió aún mas las piernas, de una manera muy excitante! Scott no necesitaba de otro envite y escondió su boca en la raja chorreante, y como si tan sólo hubiese transcurrido un día desde la ultima vez en que hubieron follado, el coño peludo, la raja empapada, y el enorme clítoris y todo ello junto, hacía que este fuese el conejo más excitante que hubiese comido en toda su vida! Scott se lo comía como si fuese la ultima vez, excavando con la nariz en profundidad, lamiendo la grieta mientras ocasionalmente miraba arriba para ver la cara de Miss Foley, y lo que veía era la imagen del puro placer y de la pura satisfacción, todo ello juntos! Ella se había abierto la parte delantera del vestido, desenganchando el broche de su gran sujetador de encaje, y luego retorció sus pezones rojo oscuro hasta que se destacaron como si fueran dedales gemelos en sus grandes pechos! Scott podía decir que ella estaba casi al borde, y cuando aceleró el tiempo del lamido, un gruñido gutural proveniente de lo más profundo de su garganta, indicaba que el orgasmo estaba llenando la panza. El gruñido se convirtió rápidamente en rugido cuando su climax se extendió por el chocho como si fuese un tren expreso de mercancías, dejando el cuerpo como una masa temblante como si fuera gelatina! Si las cosas fuesen como tendrían que ir, ahora Miss Foley se estaría muriendo para dar a la polla de Scott una atención oral particular, y el no desaprobaba, porque en una cuestión de segundos ella había cambiado de posición y tiró los pantalones y los calzoncillos de él al suelo. Su polla que estaba ya dura se agitaba delante de se boca hambrienta, una boca que había esperado veinte años para satisfacer su fijación oral. "Oh, Scottie", ella susurró dulcemente, "hace mucho tiempo que espero este momento y ahora tu maravillosa erección es mía de nuevo para chuparla toda!" Su boca, viva y ansiosa, hundió la masculinidad de el y la chupó como si fuese la ultima vez que chuparía una polla. Era más que una mamada normal, era más bien un modo personal de hacer el amor entre su pene y Miss Foley, y ahora después de casi de quince años, todavía ella chupaba una polla mejor de otras mujeres, incluyendo su mujer Cindy la cual podría aprender un par de trucos de aquella experimentada chupadora! Ahora Scott empezó a gemir, cuando sus huevos se tensaron en anticipo a la eyaculación que estaba llegando. Cuando Miss Foley sintió que el se estaba acercando al orgasmo, ella se transformó en una aspiradora humana, estando atenta a que no se perdiese ni una gota de su leche, empezó a tragar su leche caliente como si fuera el néctar de los dioses!

Aun después de que él disparase su carga, ella siguió lamiendo y dando mordiscos a aquella polla media dura, aparentemente ella quería estar cerca de aquel pollón el mas tiempo posible." Scottie" , ella pidió, "puedes follarme una vez más antes de que nos vayamos, de verdad siento la necesidad de ser llenada por tu erección maravillosa !!!!". Cómo podría rechazarla???. "Okay", el contestó "gírate y siéntate en cima de ella". Se despegó con el pié y cuidadosamente alineó su concha con el miembro ahora rígido de el, tomando el tiempo para que el gran capullo de el corriese arriba abajo por la raja mojada. Cuando el capullo pasó por el clítoris, ella quería gritar y sacudió el cuerpo en un espasmo involuntario para que el capullo entrara fácilmente en su agujero, dejando salir un gemido satisfactorio cuando su grosor la llenó hasta el borde!. Balanceándose de un lado y de otro Scott podía ver la amplia expansión del culón de ella, extendido enormemente para acomodar su mangón. De repente ella empezó a rebotar para arriba y para abajo, casi dejándolo escapar, y agarrado por los pelos, y luego reempezando duramente, conduciendo la polla de el en el profundo de su chocho en cada zambullida hasta que por fin se corrieron juntos y sus gemidos encerraron un mutuo vicio orgásmico, esforzándose ambos para lograr el placer sexual! Cuando acabaron, ninguno de los dos se movía , salvo que por la polla reducida de Scott, finalmente llegó a escaparse de aquel chocho poseído!. Luego, cuando Scott volvió en el motel hizo tuvo una larga conversación telefónica con su mujer, Cindy. Después de un rato en el que hablaron de los niños y como a ella le había ido el día, ella preguntó, "Bueno… has visto a algún viejo colega?" "Si" el contestó, "solamente una vieja profesora, pero ella apenas me reconoció!!!".

FIN

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