RELATOS EROTICOS #1

HISTORIA #58

LAS CINTAS PORNO

Su padre nunca supo que ella conocía su escondite de videos X que había ocultado en el estante superior del armario del dormitorio. Danni las había encontrado por accidente cuando ella esta buscando una manta extra el pasado invierno. Lo que encontró bajo la manta, fue una caja llena con unos veinte videos que tenían cada tipo de orientación sexual que puedas imaginar. Cuando la gente se iba, ella cogía una y la veía, totalmente fascinada por la acción de la pantalla. Teniendo dieciocho, oía algunas de las cosas que había visto, como cosas de gays y lesbianas, pero cuando llegó a las cintas de transexuales, bien, eso era sencillamente demasiado. Se dió cuenta de que lo que realmente le ponía era ver a dos mujeres haciendo el amor o a un hombre con un pene realmente grande al que le hacían una mamada, y aunque ella nunca había hecho nada de eso, cuando lo veía su pequeño conejo empezaba a picar del peor modo. Fué viendo estas películas que ella realmente aprendió como alcanzar un orgasmo y se dió cuenta de que ella era muy sexual, y necesitaba por lo menos un clímax al día para mantener su conejo bajo control. Acercando a su mejor amiga Amanda a su confidencia, ambas vieron los espectáculos juntas, masturbándose mientras miraban fijamente a la pantalla. Amanda también tenía una joven vagina muy hambrienta que necesitaba atención constante, así que era más que feliz de verlo con Danni. Para no estar constantemente birlando las cintas del armario de su padre, Amanda trajo su VCR, y juntas copiaron todas las cintas del padre de Danni, de este modo podían verlas siempre que quisiesen, en su casa o en la de Amanda.

Aunque Danni estaba más interesada en ver las escenas lésbicas y bisexuales, Amanda era obviamente una cazadora de pollas, y la mera visión de una gran polla hacía que su conejo se humedeciese, y automáticamente causaba que su mano estregase su pequeño clítoris. Amanda tenía un conejo muy peludo y Danni estaba fascinada viendo los dedos de su amiga desaparecer en la junga de pelo marrón, mientras Danni por el contrario, era una rubia natural con muy poco y fino vello púbico. Lo que sí tenía, eran unos labios que estaban extremadamente hinchados que siempre parecía que estubiesen en un estado alto de excitación sexual y un clítoris que era claramente visible en la parte superior de su raja. Ambas chicas se dieron cuenta de que sus pezones eran muy sensibles, así que cuando se masturbaban juntas, ambas jugueteaban y tiraban de sus jóvenes pezones hasta que llegaban a aplastantes orgasmos. Un día durante una caliente sesión de masturbación, Danni le preguntó a Amanda si podía probar uno de sus pezones, y después de pensar en ello por un segundo, respondio, "claro, acercate e pruébalo" Danni, bajó su cabeza hacia el pecho de Amanda y tomó el duro pezón en su boca, conmocionando a Amanda por lo mucho mejor que era la boca que sus propios dedos. La chupada al pezón hizo que Amanda tuviese su orgasmo mucho mas rápido de lo habitual, y mucho mas fuerte también. Después ella devolvió el favor y chupó el pecho de Danni y ambas chicas estubieron de acuerdo que chupando los pezones era el único modo de seguir. Desde entonces, se turnaban dando el pecho a la otra durante sus sesiones masturbatorias juntas.

Un día mientras veían a dos lesbianas chuparse las vaginas, Danni tuvo la idea de intentarlo ellas, y otra vez, Amanda accedió a intentarlo mientras Danni procedía a meter su cara en el pastel peludo de su amiga, esta vez induciendo a su amiga a correrse en cuestion de segundos. Habiendo visto hacer esto cientos de veces en cintas, Danni sabía exactamente que hacerle al clítoris de Amanda, y se sorprendió de lo mucho que se divirtió chupando en el conejo de su amiga. Sabía un poco amargo, pero el aroma era tremendamente sensual, y el propio clítoris de Danni ardía cuando su boca estaba satisfaciendo oralmente a Amanda. Cuando se apartó de la vagina de Amanda, lo primero que dijo fue, "Hazmelo ahora" Rápidamente se tumbó con las piernas abiertas, Danni empujó su conejo húmedo hacia su amiga para que empezase con la mamada. Amanda lentamente bajó su boca a la raja de Danni y cautelosamente lamió los labios exteriores, intentando saber el mejor modo de chupar y lamer el conejo de su amiga. Cuando finalmente se colocó en su clitoris, Danni arqueó su espalda y explotó en la boca de Amanda, nunca antes había experimentado un orgasmo tan poderoso en su vida. Su pequeño conejo palpitaba cuando trataba de relajarse tras el orgasmo brutalmente fuerte que acababa de desgarrarse a través de él. Ambas chicas estubieron de acuerdo ser chupada era mucho mejor que usar el dedo.

Aunque Amanda adoraba el sexo chica a chica que estaba teniendo con Danni, lo que realmente deseaba ardientemente era un gran pene en su vagina, así que cada vez que veían películas que tenían hombres con grandes erecciones, Amanda sentía un vacío dentro que ninguna cantidad de sexo oral podía rellenar. Ella ya sabía que cuando tuviese un novio, este tendría que tener un gran pene, pero siempre se preguntaba cómo sería tener a un hombre empujándose dentro de ella, conduciendo su pene hasta el fondo, llenándola. Siempre parecía tener este sentimiento de necesidad de ser llenada, no podía evitarlo, era solo la forma de ser de su vagina, siempre hambrienta de un gran pene. Amanda cogió prestada una de las cintas de Danni, y se la llevó a casa para verla en privado mientras se metía el dedo en su raja viendo a un hombre con una polla de veintitres centímetros primero recibiendo una mamada y después follándo a una rubia con grandes tetas. Ver a la rubia siendo empalada por ese monstruo hizo que Amanda intentase empujar todos sus dedos en su raja. Frustrándose mas y mas, recordó la gran vela en su mesilla de noche y se preguntó si eso podría ser un sustituto para un pene. Cogiéndola, también se preguntó cómo podría meter esa vela en su estrecha vagina, pero tras tomar algo del jugo de su coño y extenderlo por la base y el mango de la gruesa vela cuidadosamente mientras usaba una mano para mantener abiertos los labios todo lo posible, lentamente empujó el final de la vela en su agujero. Siendo de unos tres centímetros de diámetro, estaba muy apretada dentro de hecho, pero una vez que consiguió que pasase la apertura, sólo se sentó unos minutos intentando que se relajasen sus músculos vaginales hasta que lentamente pero seguro, el mango de la vela empezó a desaparecer en su baboseante agujero. Cuando llevaba medio camino dentro, tubo su primer orgasmo causado por un objeto duro en su vagina y cuando finalmente veinte centímetros estaban dentro, Amanda lentamente tiró hacia afuera y entonces empezó a repetir el proceso, solo que más rápido la siguiente vez. Pronto ella estaba realmente follando a su conejo con una vela gigante, y conduciéndose a una cadena de clímax increiblemente fuertes. Cuando se hubo corrido, mantuvo la vela profunda en su vagina, saboreando el sentimiento de llenado que anhelaba. Al menos por ahora, tenía un modo de satisfacer la urgencia de todas las mujeres de ser llenadas.

Ahora cuando ambas chicas estaban juntas, a veces se hacían mamadas o usaban velas para follar sus pequeños conejos estrechos, pero, sin las cintas de su padre ni Danni ni Amanda habrían aprendido sobre sexo en un modo tan seguro y controlado.

FIN

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