RELATOS EROTICOS #1
HISTORIA #66
MAMA Y NOVIO
Linda mantuvo su boca estrecha sobre la erección de Rink mientras ésta llenaba su boca con blanco esperma caliente,
y mientras los últimos chorros goteaban de su polla, él exclamó, "Nena, lo haces como ninguna otra puta que haya
tenido el placer de follar" Linda tragó el líquido y miró a su amante con brillantes ojos felices. Ella adoraba
cuando Rink elogiaba su destreza sexual, y después la estaría completando del todo. El adoraba que le hicieran
felaciones, así que ella puso todo lo que tenía para conseguir su aprobación. Se sentía muy afortunada de hecho
de tener un novio como Rink, y aunque ella sólo tenía dieciocho y todavía estaba en el instituto, el tenía veintiocho
y trabajaba a tiempo completo en la fábrica de neumáticos en las afueras de la ciudad. Ella sabía de algunas de las
mujeres que trabajaban allí y Rink seguramente podría haber probado a algunas de ellas, pero Rink siempre le decía
que la edad no te hacía necesariamente un buen follador, y que ella era mejor que muchas de las mujeres que él había
tenido. Sin un padre en la casa, Linda era el objetivo perfecto, como alguien que necesitaba una figura paterna en
su vida, y los chicos como Rink, parecían tener un sexto sentido para detectar a jovencitas particularmente
vulnerables a las que cazar.
Rink normalmente salía del trabajo a las 3.00pm y conducía a casa de Linda donde ellos tenían sexo durante una hora
mas o menos en el dormitorio de Linda. Su madre era una trabajadora de cadena en la Fábrica de caramelos, y no salía
del trabajo hasta las 5.00pm, así que esto daba a los dos amantes tiempo completo para sus actividades extra curriculares.
Si la madre de Linda hubiese tenido un indicio de que ella estaba practicando sexo con un hombre más mayor, los habría
desollado vivos, así Rink estaba siempre fuera de allí antes de las 4.30. Hoy habían hecho el amor dos veces y habían
terminado como siempre, con Rink llenando la boca de Linda con su semen. Eran solo las 4.15, así que ambos se tumbaron
desnudos, solo cariciandose y besándose, ninguno de ellos oyó la puerta trasera abrirse. Si lo hubiesen hecho, hubiesen
podido ser capaces de gatear y recuperar sus ropas, pero en su lugar solo estaban tumbados allí cuando la madre de
Linda abrió la puerta de su habitación. Había tres personas muy asombradas en esa habitación, pero fue la madre de
Linda quien habló primero, or debo decir que chilló primero, "¿Qué demonios está pasando aquí?", preguntó, mirando
directamente a Rink. Linda, totalmente asustada, intentó responder, "Bueno, mama, es como..." "¿Como qué?, pequeña
puta," Joanne gritó, "dime como qué es esto" Durante toda la explosión, Rink se mantuvo tumbado en silencio en la cama,
sin tratar siquiera de cubrirse y ocultar su desnudo, mientras Mrs. Ames volvía a apuntar su furia a Rink y gritaba,
"Fuera de mi casa, sal de mi casa en este mismo instante". Rink solo sonrió burlonamente a la mujer mayor y se
levantó, descaradamente mostrando su buena forma física mientras se burlaba, "Señora, ¿por qué no cierra su jodida
boca y nos deja solos? esto no es asunto tuyo. Joanne Ames de repente fue incapaz de responder al hombre grosero
que estaba de pie ante ella, siendo intimidada por sus modos crudos y su personalidad fuerte. "Ahora, yo y la pequeña
zorra aquí hemos estado follando durante meses, ella tenía miedo de que te enterases de lo nuestro y he intentado
ayudar a mantener su pequeño secreto, pero realmente me importa una mierda si sabes sobre lo nuestro o no," continuó
insolente. En este momento, Linda estaba tumbada en la cama con una sábana sobre ella, escuchando el intercambio entre
su madre y su amante, y cuando Rink se acercó a Mrs. Ames hasta que estuvo justo delante de ella, con su pene desnudo
creciendo hasta sus veintitres pulgadas, le ofreció, "Hey nena, mira esta polla que tengo aquí, tu hija me dice que
no has tenido ninguna, así que por qué no pruebas." Viendo la masividad de la erección en frente de ella, momentáneamente
le hizo perder el elquilibrio, y como era cierto que no había estado con un hombre en meses, la mera visión de la
erección del joven, hacía que le temblasen las piernas. En una voz temblorosa reiteró, "Por favor sal de mi casa
ahora mismo o yo..." Rink le cortó, y en una fuerte voz afilada dijo, "¿O qué harás, chochito?" Joanne Ames tragó
saliva, intentando recuperar su compostura, y como en la mayor parte de los casos, un hombre puede sentir cuando
tiene una mujer a su merced, y esta no era una excepción, así que Rink supo intuitivamente que Mrs. Ames era suya
para tomarla. Con sus defensas totalmente destrozadas, Rink la cogió del brazo y la dirigió hacia la cama, donde
la sentó en el borde. Con su pene ahora a la altura de su cara, se movió a centímetros de su cara donde ella
abrió su boca y succionó la gran cabeza. Mirandola hacia abajo, él comentó, "Ahora se de dónde ha sacado todo su
talento la pequeña zorra" Linda miró con los ojos abiertos, sin creer lo que estaba viendo. En menos de dos minutos
del momento en que había abierto la puerta, su propia madre estaba hacíendole una mamada a su novio justo delante
de ella. Se hubiese quejado, pero viendo como Rink había manejado a su madre, sentía que debía callarse y hacer lo
que le había dicho.
Joanne Ames tampoco podía creer lo que estaba haciendo. Chupando una tremenda polla en frente de su hija era absolutamente
loco, pero el magentismo y la fuerte personalidad de Rink Davis era más de lo que pudiese hacer frente. Era facil
de ver que ambas, ella y Linda estaban bajo el encantamiento del joven, y no había nada que ninguna de ellas pudiera
hacer. Lo que fuese que quisiese, ellas serían felices dándoselo, y aunque intentaba luchar, su conejo estaba goteando
como un bote de remos lleno de agujeros. Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando oyó a Rink ordenar a su hija,
"Querida, haz esa cosita con tu conejo, tu sabes, esa donde te tumbas con las piernas abiertas y tus dedos sobre tu
coño" Linda se tumbó sobre sus codos y mostró su bonito cuerpo delgado para que Joanne y Rink vieran como se tumbaba
y abría sus piernas, mostrando su húmedo conejo al aire. "Hazlo zorra" le riñó Rink, mirando como la joven empezaba
a masturbarse. "Mira a tu niña pequeña," dijo Rink, "siempre tiene un pequeño coño caliente". Por el rabillo del ojo
Joanne pudo ver a Linda frotando su joven vagina y se preguntaba si su hija amaba tener este gran pene estrujando su
pequeño agujero. Jesus, su hija parecía caliente, no le extrañaba que Rink adorase follarla. "Sigue jugando con él nena,
me voy a follar a tu madre," ofreció Rink mientras retiraba su polla de la boca de Joanne y la ponía sobre sus pies.
Le dió un apasionado beso en la boca que hizo que las piernas de Joanne se doblasen levemente antes de decir, "Ok, nena,
fuera tu ropa, y quiero decir follarte ahora." Joanne rapidamente se quitó sus pantalones y sweater, dejandola sólo
en braga y sujetador, haciendo que Rink dejase salir un bajo silbido de aprovación mientras miraba a la mujer de la
cabeza a los tobillos. Aunque tenía treinta y seis, sus pechos, todavía estaban llenos y firmes con solo un leve
indicio de flacidez. Sin su sujetador, Rink los cubrió con sus manos, tomándose tiempo para toscamente pellizcar sus
pezones. Un gemido escapó de sus labios, que no pasó desapercibido a Rink. "Oh, te gusta lo que te hago, zorra,"
dijo con sarcasmo "¿Quieres más de eso?" Joanne tenía una mirada perdida en su cara, pero asintió a la pregunta de
Rink, mientras empujaba su pecho contra sus manos. El masaje en el pecho le hizo olvidarse de quitarse las bragas,
pero Rink no lo olvidó y se estiró y las quitó con un tirón fuerte. Ahora ambas, madre e hija, estaban totalmente
desnudas y preparadas para las órdenes de su macho dominante.
Rink puso su mano entre las piernas de Joanne y tocó su coño mientras decía, "Bien, zorra, lo que tenemos aquí es
un jodido conejo húmedo, ahora túmbate al lado de Linda y sepáralas." Sumisamente le obedeció y se tumbó al lado
de su hija, mirando tristemente a sus ojos mientras Rink se ponía entre las piernas de Joanne, y conducía su pene
a su húmeda raja. Una vez que introdujo la cabeza, condujo su pene hasta el fondo, haciendo que Joanne gritara en
una mezcla de placer y dolor. Moviendo la cabeza de lado a lado, siguió rogándole a Rink que le follase con más
fuerza, pero Rink no necesitaba más estímulos mientras golpeaba con fuerza con su polla dentro y fuera del indefenso
coño. Ambos Rink y Joanne llegaron al orgasmo rápidamente, mientras se conducían a través de sus clímax, Linda
estaba paralizada viendo a su dulce e inocente madre siendo follada como una puta y escuchándole pedir más. Su
propio dedo estaba trabajando su pequeño clítoris con absoluto frenesí, mientras el director del pene, la madre
gimiente y la caliente estudiante del instituto estaban apunto de llegar al precipicio y caer en las rocas del
orgasmo. Linda fué la primera en gritar mientras se corría, pero el sonido de la chica teniendo un orgasmo, hizo
correrse a los otros dos. Joanne lanzó sus piernas alrededor del culo de Rink y lo sujetó con fuerza mientras su
clímax le desgarraba a través de su palpitante vagina, mientras Rink gemía así como se corría su polla en el
tembloroso conejo de la mujer mayor.
Los tres se tumbaron amontonados en la cama de Linda, intentando recuperar sus respiraciones, pero Rink fue el
primero en hablar cuando dijo, "vosotras, chochitos, sois muy parecidas, como madre e hija," Ahora poniéndose
su ropa, Rink miró fijamente a las dós y exclamó, "Mañana por la tarde, ambas estareis aquí, ¿entendido?" Ambas
dijeron que sí a la vez, y Rink respondió, "Mejor que sea así" Después de que se fuese, ambas se vistieron sin
decir una palabra. Ambas sabían que en ese momento eran las muñecas para follar de Rink Davis.
FIN
RELATOS EROTICOS
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