RELATOS EROTICOS #1

HISTORIA #101

PILLANDO A KATIE

Cuando accedimos a traer a Katie durante unas semanas antes de que empezase la universidad, limpié mi estudio. A veces lo usábamos como casa de invitados pero entre estancias era mi espacio de trabajo personal y templo de mi soledad. Tenía electricidad, agua corriente y calefacción. Era pequeño pero confortable. Saqué mis herramientas, me traje el portátil a casa, quité dos novelas a medio completar, tres revistas porno y mis papeles personales. Dejé la cámara espía conectada.

Había instalado la cámara y una alarma silenciosa hacía unos meses cuando hubo una ola de asaltos en el vecindario. Había recordado deshabilitar la alarma pero no había desconectado la cámara. Estaba escondida en el techo, era fácil de olvidar. No lo olvidé.

Todas las mujeres de la familia de mi mujer son atractivas. Katie, la hija mayor de su hermana, estaba en el límite de la belleza. Su cabello rubio ceniza delimitaba una cara iluminada por cristalino ojos azules y una sonrisa saludable. Su bonita nariz pequeña había recogido una pequeña banda de pecas del sol de verano, pero por otra parte, su piel era perfecta. Había sido una de las mejores gimnastas de instituto del estado. Su bonito culo redondo y tenso y flexible cuerpo alimentaron varias de mis fantasías. Nunca la toqué de ese modo realmente. Aunque tenía ahora dieciocho, todavía era mi sobrina. Pero, dejé la cámara conectada.

Katie llegó bastante tarde. La pobre chica parecía agotada. Pusimos sus cosas en el cobertizo, le dimos de cenar y le deseamos buenas noches. Mi mujer normalmente se iba a la cama pronto, pero se quedó hasta tarde para acomodar a Katie. Estaba esperando un pequeño polvo, pero mi mujer estaba demasiado cansada. No era la primera vez que vagaba escaleras abajo un poco frustrado, un poco caliente y no con mucho sueño.

Tras prepararme algo de beber, me puse ante la tele pero después de zapear un poco, nada llamó mi atención realmente. Volví a la cocina y me preparé otra bebida. Fue entonces cuando me di cuenta que las luces del cobertizo estaban todavía encendidas.

Con un hormigueo de anticipación, encendí al monitor de la cámara e introduje mi password. La habitación se hizo visible pero no veía a Katie. Cuando apareció en plano, me di cuenta de que acababa de salir de la ducha. Tenía una toalla enrollada alrededor de su cuerpo y otra alrededor de su pelo. En el momento en que dejó caer la toalla del cuerpo y se dejó caer en la cama, mis ojos casi se salen de mi cabeza. Su tenso cuerpo pequeño estaba largo sobre la cama. Sus bonitas tetas apuntando hacia el techo, su firme abdomen moviéndose con su respiración, un pequeño parche de vello rodeando el prominente montículo de su conejo. Estuvo extendida durante un momento. La bonita visión de su joven, formado y muy desnudo cuerpo me estaba provocando una erección.

Con los ojos cerrados, ella empezó a frotar uno de sus pequeños pero adorables pechos con su mano izquierda. Unos minutos de esto hicieron que sus piernas empezasen a retorcerse en la cama. Movió su mano izquierda al otro pecho mientras su mano derecha empezaba a acariciar el interior de sus muslos musculazos. No podía creer que mi fantasía se estuviese haciendo realidad la primera noche. Me desabroché los pantalones. Mi rígida polla se sintió bien en mi mano.

Su mano derecha empezó lentamente a acariciar su conejo y mi mano derecha empezó suavemente a acariciar a la vez que ella. Puso sus pies en la cama y levantó sus rodillas cuando sus dedos toqueteaban su conejo ligeramente peludo con caricias firmes. Su mano copó su montículo, estaba triturándolo contra su palma, sus caderas subiendo y bajando con el movimiento. Levantando su culo de la cama, arqueaba su espalda y presionaba su coño contra la mano exploradora, todo mientras frotaba primero un pecho y después el otro. Empecé a desear haber instalado un micrófono. Su boca estaba abierta y todo lo que podía hacer era imaginar sus gemidos de lujuria. Combinando sus caricias por caricias, luché por mantener mi propia respiración trabajosa en silencio. Entonces, para mi sorpresa, sencillamente paró.

Mientras la veía tumbada allí con una mano en su pecho derecho y la otra entre sus piernas, imaginé que tal vez tuviese un pequeño orgasmo silencioso o tal vez estaba muy cansada para correrse. Cuando cogió una almohada pensé que estaba planeando irse a dormir. Ella rodó. Estaba mirando su ondeada espalda y bonito culo redondo. Continué lentamente acariciando mi polla, sabiendo que me tendría que correr antes de irme a la cama. De repente, me di cuenta de que su culo se estaba moviendo. Todavía se estaba masturbando.

Sus glúteos se tensaban y destensaban mientas la mano entre sus piernas obraban su magia sensual. La toalla había caído de su cabeza y ella estaba presionando su cara en la almohada. Levantó su culo en el aire y pude ver que ambas de sus manos estaban ahora entre sus piernas. Su mano derecha parecía estar acariciando su clítoris mientras estaba clavando dos dedos de su mano izquierda dentro y fuera de su dulce coñito joven. Cogí un pañuelo de mi bosillo y agarré firmemente mi ahora palpitante polla. Los movimientos de sus manos se estaban volviendo más rápidos, su culo estaba empujando arriba y abajo, estaba corriendo hacia el orgasmo y yo tenía toda la intención de seguir la carrera.

Sólo su frente estaba en la almohada mientras miraba a sus frenéticos dedos. Su espalda estaba retorciéndose como una serpiente, su conejo absorbiendo y liberando sus dedos bombeantes mientras la otra mano practicaba un incremento contínuo de golpes alrededor de su clítoris. Podía notar mi corrida agitándose en mis bolas y supe que no había modo de sujetarla. Cuando su cuerpo se agarrotó en éxtasis, disparé una increíble corrida, desesperadamente intentando ser silencioso mientras todo mi cuerpo temblaba con la fuerza de la corrida. Mi corazón estaba palpitando como un martillo. Estaba luchando para mantener la respiración cuando la vi girarse para apagar la luz.

Apagando el monitor, empecé a sonreir. El pañuelo iba a tener que ser tirado. Estaba arruinado. Empecé a pensar que podría ser una buena idea tener una caja de kleenex en esta habitación durante las próximas semanas.

FIN


Prohibida su reproduccion total o parcial
Copyright © LS Interactiva Tele media S.L. 2003 - 2006 -
WEBMASTERS
CONTACTAR
INICIO

Política de Privacidad