RELATOS EROTICOS #1

HISTORIA #40

UNA RUBIA EN ORIENTE

Hillary Bond miraba por la ventanilla del 747 que comenzaba a despegar lentamente de la pista. Eran la 9 pm en Tokio y las luces de la gran ciudad se mostraban como millonarios diamantes, rubies y zafiros en la clara noche del cielo. Este era su primer viaje ,tan largo, y sentía la emoción cuando el gran jet aterrizaba en la teminal. Bajando del avión, Hillary, buscaba en la caras asiáticas para ver si alguna de estas la reconocia. De pronto una voz suave le pregunto, “¿Señorita Bond?” Hillary afirmó con la cabeza y pregunto “¿Señor Tanaka?” y el asiático respondió “No, el señor la esta esperando el hotel, yo soy Hoito, el asistente del señor, Tanaka. Espero volver a verla en el hotel.” Hoito tomo con cuidado el equipaje de Hillary, el boso de mano y le ayudo a subir a la limusina. Le llevarían al menos 45 minutos llegar al centro de Tokio, en el camino, Hillary y Hoito, intercambiaron amables charlas, mientras el chofer se movia hábilmente con la gran lomusina entre el tumultuoso tráfico de Tokio.

Mientras Hillary hablaba con Hoito, pensaba lo maravilloso que era estar allí. Hace solo dos semanas había respondido a un aviso de un diario de Nueva York, sobre un trabajo en el extranjero para mujeres americanas o canadienses por interesantes trabajos en Japón. Llamo por teléfono a los números del aviso y le concertaron un entrevista. Las chicas debían ser de hasta 26 años, medir al menos de 1,67 metros, de altura, y pesar no mas de 61 kg. Y ser rubia natural. Hillary complia con todos los requisitos y decidió prepararse para la entrevista que tendría el próximo dia en el centro de la ciudad, en la suite de un hotel. Cuando llego a la entrevista se reunió con un americano, que se presento como un talentoso explorador. Le dió a Hillary un formulario para llenar y le tomo un par de fotos, vestida en su ropa de trabajo de todos los días. Luego de revisar su formulario, explico directamente lo que buscaba. Este no era cualquier trabajo, requería que viajara a Japón, como acompañante de un poderoso hombre de negocios, y bien, acompañarlo por no menos de 10 dias en Tokio, y con la posibilidad de viajar a otros lugares del país. El pago por este tipo de trabajo, podría ser de 5.000 u$s por día, solo por acompañar a esta persona. Ella sería libre de irse cuando lo desee, pero perdería el derecho a indemnización al irse de esta manera. Tendría al menos un día garantizado de honorarios y una noche en el hotel. Si ella encontrara inapropiado el acuerdo, podría dejar todo y regresay inmediatamente sin cuestionamiento.

Hillary se quedo muda cuando escucho los detalles del “empleo”. Quizo saber quien era la persona que quería contratarla, y Johnny Haller, el talentoso explorador, le mostró una foto de un atractivo japonés, de unos 45 años. ”Este es el hombre”, le dijo Johnny, “tiene su propio negocio de importación-exportación, por un valor de 100 millones de dólares. A el le gustan las americanas rubias y tiene el dinero para obtener lo que desea. Yo soy solo uno de sus cuatro representantes, que lo provee de chicas, y el es muy específico en el tipo de chicas que quiere”. Luego de sacarse las dudas, Hillary decidió intentarlo, después de todo el era apuesto y era por 5000 dolares diarios!!!

La Limosina entró al hotel y un botones tomó rápidamente el equipaje del baúl y subió a la señorita el ascensor, directamente al piso 38. Allí Hoito le explico que el señor Tanaka iva a reunirse con ella en media hora dándole tiempo para que se acomode y se refresque. Hillary jamás había estado en una habitación de hotel como esa, jamás había visto algo parecido!!! No era solo una habitación era toda una suite, con el baño apartado, una biblioteca y una pequeña cocina. Buscando el baño encontró que ete tenia un enorme jacuzzi, como para cuatro personas. El señor Tanaka había excedido todas sus expectativas, esperaba que pudiera ser mejor en persona. En ese mismo instante escucho la puerta y se preguntó a quien se iva a encontrar a fuera y si todo esto sería vedad. Después de abrir la puerta de su suite se encontró con el hombre de la foto que había visto en Nueva York. Inclinándose se presentó como Tominga Tanaka. Hillary entró a la habitación y lo invito con el mismo movimiento, “estoy mencantada de conocerlo señor Tanaka”, el respondió “por favor, llamame Tomy, como lo hacen mis amigos”. Fueron hacia el sofá donde Tomy srvio dos vasos de sake y luego se sentaron a charlar.

Hillary mencionó, que su inglés era perfecto, Tomy le conto que había estudiado, negocios, en Harvard durante 5 años. Depues de graduarse regresó a su casa para unirse a la empresa familiar. Estaba divorciado, con dos hijos en la secndaria y vivía con su ex mujer en Kioto. Luego de desgustar sus tragos por unos cuantos minutos, Tomy paso a explicarle por que razon estaba allí. “Hillary, a mi me gustan mucho las mujeres japonesas, pero cuando estuve en los Estados Unidos, conocí a muchas chicas americanas, eran exitantes e ivan mas allá de mis mas salvajes deseos”. El solia ir a los estados unidos debido a una gran afición por la mujeres altas y rubias, como la actriz Marily Monroe. ”soy afortunado en poder darme estos gustos, pero creeme cuando te digo esto, te trataré con sumo respeto y cortesía”. Hillary asintió, se levantó y le dijo “Tomy, tengo algo que quiero mostrarte”. Tomandolo de la mano, cruzarn la habitación hacia el enorme baño, y apuntando hacia el jacuzzi, le preguntó, “¿piensas que podras mostrame como funciona?” y mientras le hacia la pregunta, Hillary refregaba suavemente el brazo de Tomy y se inclinaba hacia el. Tomuy la tomo entre sus brazos y le dio un profundo beso, que hizo temblar sus piernas. Sintiendo su deseo, apoyo sus mano sobre su culo, al sentir su suavidad, esta hizo que se lo apretara aun más. “eres absolutamente hermosa” dijo Tomy y comenzó a desvestirla hasta dejarla en ropa interior. Tomy recorrió su cuerpo con la mirada y con absoluto deseo, sacandose rápidamente su ropa. Hillary miro su entrepierna y bio como lentamente se formaba una carpa, en sus calzoncillos y su pija se esforzaba por liberarse de su prisión de algodón. Buscando en sus espalda, Hillary desabvrocho su corpiño, y lo dejo caer al piso, mientras Tomy suspiró profundamente, al ver como sus pechos se esparcían libremente en el aire, eran muy grandes, pero desafiaban la gravedad como si no tuvieran nada de peso. Hillary tenía, lo pezones duros, lo que los hacia extremadamente sencibles al tacto. Ella solia tener orgasmos, con que solo le chuparan los pezones suavemente. Tomy los tomó impacientemente, pero Hillary alejo sus mano y dijo, “espera solo un minuto, tengo algo mas para mostrarte, antes”,”apurate” le dijo firmamente Tomy. Lentamente, Hillary se bajo la bombacha, deslizándola suavemente por sus caderas hsta legar a sus tobillos “¿te gusta la concha de mamá?” preguntó Hillary. Tomy, paso su lengua por sus labio y con voz ronca le dijo, “hooo, por supuesto, ¿puedo tocarte ahora?”,”no se dejame ver que tienes ahí” dijo Hillary, señalando sus blancos calzoncillos!!! Como un hombre poesido, prácticamente se los arranco de las piernas, dejando su pija enlibertad, “¿podría tocarlo?” preguntó tímidamente Hillary. “Por dios mujer!!! estás volviéndome loco”, le suplico. Tomó su mano y la dirigió hasta su pija endurecida, loco de deseo, sus manos y boca parecían estar en todo su cuerpo, alternando entre su boca en los pezones y sus manos haciéndole todo tipo de cosas sucias a su concha, la que ardía y se humedecía a cada segundo.

Mientas el seguía con sus chupadas y sus caricias, ella lo empuja y le dice ”Tomy, te pregunte aquí mismo, si podias mostrame como usar el jacuzzi, no que me muestres que hacen mis tetas y mi concha”. Prácticamente arrastrándola al agua, lo encendio y comenzaron a bombear las burbujas y el agua empezarón a circular al rededor de sus cuerpos. Tomando el mando de la situación, el dijo “ahora voy a mostrarte como funciona esto” y de deslizo entre sus piernas y empujó su erección contra su vagina bien abierta, Pasando los brazos por sus hombros ella expulso un profundo gemido, el irrumpió, profunda y brutalmente con su pija en su concha. Hillary no podía entender como había comenzado todo, quizás fue el sake, el maravilloso hotel, estar en Tokio, o solo por estar con un hombre que recién conocía, lo que halla sido hizo que su concha ardiera de pasión. Tomy trabajaba duro por hacercarse al climax mientras Hillary le imploraba que la cogiera mas fuerte. Al escucharla usar esta palabras, lo condujo a una frenetica pasión. Las chicas americanas, a diferencia de las japonesas te dicen exactamente lo que quieren y cmo lo quieren. Sus cuerpos ivan a un mismo ritmo, llevando sus sensaciones a una total desesperación. Tomy estaba en su limite, tratando de aguantar todo lo que podía, pero sabiendo que en cualquier momento podría perder el control y acabar violentamente. Hillary sintió que su orgasmo era inminente y comenzó a contraer su concha, apretando y libreando de esta forma la pija de Tomy, quien llegando a su primer espasmo, no pudo controlarse y acabo dentro de la concha de Hillary, mientras ambos se besaban y gemían durante sus orgasmos, aprendo sus genitales intentando prolongar la excitacion un poco mas.

Recostados uno al lado del otro en algua, dijo Tomy para mantener el humor con Hillary, “¿ Y Queria sabes como usar el jacuzzi, ahora?”. Se rieron y besaron un largo rato. “Quizás necesitemos mas de diez días para entender como funciona la ducha”, Tomy se rio. “Al menos 10”, respondió Hillary.

FIN


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